DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

viernes, 6 de noviembre de 2015

SOBRE EL LIBRO DE CANTARES (AUDIO). Por Claudia Juárez Garbalena


¡Definitivamente el amor de Dios es la fuerza más poderosa en el universo! El amor que nuestro Padre ha derramado a Su creación, a Su Pueblo y a Sus hijos es simplemente impactante y asombroso.

Yo solía pensar de niña, porque así fui enseñada, que la Biblia hablaba de un Dios cruel, un Dios de mal temperamento, caprichoso e incomprensible. La Palabra de Dios declara todo lo contrario. Esas ideas torcidas son un velo que satanás ha puesto sobre las Escrituras para intentar ocultar de los hombres la grandeza del sublime amor de Dios. La Palabra de Dios expresa el corazón de un Dios amoroso, misericordioso y rico en bondad. Las expresiones de Su amor desde el comienzo de los tiempos hasta el día de hoy, y manifestadas en esta tierra a través de nuestro Señor Jesucristo, son simplemente asombrosas. El que Dios Todopoderoso entregara la vida de Su inocente y amado Hijo en rescate por muchos manifiesta un amor absolutamente extravagante y sublime, prácticamente incomprensible para la mente humana.

Una vez que renacemos del espíritu de Dios (Romanos 10:9,10), somos investidos con Su espíritu, somos traídos de la muerte a la vida, y ¡a partir de ese momento, una gotita de Su ser habita en nosotros! ¡ la misma naturaleza de Dios habita en nosotros! Es entonces que somos capacitados, habilitados para amar con el mismo amor que amó Cristo y con el que él caminó en esta tierra:

Romanos 5:5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Pero para manifestar en toda su plenitud ese bendito amor, nos es necesario conocer cómo hemos sido amados.

La bendita Palabra de Dios está completamente empapada de expresiones del amor del Padre, y  aunque las siguientes Escrituras son para Israel, expresan el bendito corazón de ternura y amor de nuestro Padre:

Jeremías 31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

Isaías 49:1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

Isaías 66:12 [Profecía aun futura] Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.

13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

Nuestro Padre usa todas estas figuras comparando a un bebé alimentado en los brazos de su madre con Israel. Hay tal cercanía, tal ternura, tal belleza en una escena como estas que es muy conmovedor que el Creador la use para hablar de Su amor y propósitos para Su Pueblo Israel a pesar de que “todo el tiempo ha extendido Sus manos a un pueblo rebelde y contradictor” (Romanos 10:21).

Nuestro Padre no solamente se relaciona con Su Pueblo, sino con cada individuo en particular. El Salmo 139, escrito por el rey David, expresa la admiración que David sintió por su Dios y la forma tan cercana en que él disfrutaba de una comunión con el Todopoderoso.

Salmo 139:1  Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.

4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.

6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.

7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

17 !!Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
!!Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.

El libro de Apocalipsis expone un bellísimo orientalismo:

Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Aunque es nuestro Señor Jesucristo mismo hablando, ¡esta escritura también refleja el corazón sediento y anhelante de nuestro Padre por tener intimidad con cada hijo Suyo! En el Oriente, solo personas muy cercanas e intimas se sientan juntas a la mesa a compartir los alimentos. Si una persona invita a otra a comer, y esta no es tan cercana, le servirá sus alimentos y permanecerá de pie junto a ella mientras come. Solo familiares y amigos muy íntimos se sientan juntos a la mesa porque al sentarse juntos celebran el pacto de sal que en el oriente representa lealtad y fidelidad entre dos que hacen este pacto. Lo que Jesucristo está diciendo en este versículo es que él está tocando a la puerta, y que si alguno oye su voz y abre, entrará y “cenaré con él, y él conmigo”, es decir, él ofrece un pacto de lealtad y fidelidad entre los que escuchan su llamado.

Ahora, Cristo es el tema de toda la Palabra de Dios, y el Dr. Wierwille afirma en su estudio titulado “El hilo rojo” que Cristo representa “El Novio de la novia” en el libro de Cantares. A la luz de esto, he recopilado algunas anotaciones del Obispo K.C. Pillai sobre el libro de Cantares y las he colocado en este documento en letras cursivas, Pillai comienza diciendo:

La suma y la sustancia del Cantar de los Cantares es Cristo como un esposo amando a la Iglesia –los verdaderos creyentes nacidos de nuevo- y también muestra el amor de los creyentes por el novio. Describe la forma en que los orientales aman a sus amados y el lenguaje que utilizan con ellos.

Cantares 1:1 Cantar de los cantares, el cual es de Salomón

En Cantares se muestra el amor de Cristo por la Iglesia y el amor de la Iglesia por Cristo. Se utilizan los símbolos de la novia y el novio o un esposo y una esposa. Y como un marido Oriental podría hablar con su esposa y darle todo su amor y atención, así Cantares usa esas frases que los orientales utilizan con el fin de que se apliquen a Cristo. Se aplica también a la relación de Dios con Su pueblo.

En el versículo 2 la Iglesia está hablando a Jesús.

2 !!Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.

El vino en este capítulo es simplemente jugo de uva. El jugo de uva es dulce y cuando dice más dulce que el vino, significa más dulce que el jugo de uva, que es de por sí dulce. “Los besos de su boca” –habla de besos en los labios. Esto muestra el amor más profundo, la profundidad del amor que Dios manifiesta a su pueblo.

¿Quién puede besarse a la boca con gran deleite sino dos que se aman profunda e íntimamente?

3 A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman.

Los ungüentos de los orientales, especialmente de las mujeres, son muy preciosos y deleitables, son los más finos que hay. Los ungüentos son perfumes, “... ungüento derramado...” significa perfumes vertidos. Los varones en el oriente aman las vírgenes debido a los excelentes perfumes que portan, ¡de la misma forma por la excelencia del nombre de Jesucristo todas las personas lo aman!, !su Iglesia lo ama!

4 Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; Nos gozaremos y alegraremos en ti; Nos acordaremos de tus amores más que del vino; Con razón te aman.

La Iglesia está hablando, y cuando dice “con razón te aman” debería decir: “Ellos te aman justamente” o “te aman con justa razón”.

5 A yegua de los carros de Faraón te he comparado, amiga mía.

Los caballos que tiraban de los carros del Faraón en el Este fueron caballos muy especialmente elegidos y costosos. ¡Nada sino lo mejor ha dado el novio para comprar a la novia!

7 Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía; Pues ¿por qué había de estar yo como errante junto a los rebaños de tus compañeros?

Esta es la expresión de un joven con ganas de saber donde guarda sus rebaños porque quiere visitar a su amada.

8 Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres, ve, sigue las huellas del rebaño, y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.

Él le está pidiendo a su amada estar lo más cerca posible de ella para cortejarla.

10 Hermosas son tus mejillas entre los pendientes, tu cuello entre los collares.

En el Oriente, joyas son usados ​​en las mejillas. Él está dando un cumplido aquí. El marido da cadenas y joyas a su novia. “Cadenas o collares de oro alrededor del cuello significa que no sólo la ama, sino que la honra. Diamantes en las mejillas también simbolizan el amor. El faraón en Egipto puso su anillo en la mano de José simbolizando la transferencia de autoridad, pero también puso una cadena de oro alrededor de su cuello para significar que le estaba dando honor. Génesis 41:42.

2:1  Yo soy la rosa de Sarón, y el lirio de los valles.

Sarón es un lugar. Y de todas las rosas, la rosa de Sarón es la más especial. Hay uno o dos insectos dentro de todos los lirios cuando se miran. Pero no hay insectos en los lirios del valle. Así que Jesús es la hermosa rosa de Sharon, (la mejor rosa que hay), y es el lirio de los valles, donde no hay insectos ni corrupción. Esto muestra que Cristo es impecable.

2 Como el lirio entre los espinos, así es mi amiga entre las doncellas.

3 Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.

4 Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor.

Estos versículos hacen referencia al detallado proceso que se lleva a cabo en la ceremonia de enlace entre dos jóvenes. En el estudio “Costumbres sobre el matrimonio”, el Obispo Pillai relata con gran detalle el proceso que una pareja vive hasta la consumación de su matrimonio. El versículo 3 y 4 de Cantares 1, hace referencia a estas costumbres, aquí un extracto de dicho estudio:

Cuando la novia por fin ha sido escogida, las dos familias están listas para preparar la ceremonia de casamiento. Esta es una ocasión muy solemne. Las dos familias deben juntarse en una comida y después saldrán juntos al jardín. En muchas partes de Persia, Arabia, Siria y de India los jardines tienen plantas consideradas sagradas, y una de ellas es el árbol Kitchilika (Kit-chi-li-ka), una exótica y fragante especie de naranjo que produce un fruto parecido en su tamaño a la uva. Es un árbol precioso, y su dulce aroma puede ser detectado a una cierta distancia cuando su fruto se encuentra maduro. Se extiende una alfombra, y la madre de la joven la saca de la casa para que se siente en frente del  novio. Ella mantiene, por supuesto, su velo puesto sobre su rostro, una vez que se considera impropio que el novio vea la cara de la novia antes de que la ceremonia de casamiento haya concluido. Las personas orientales que guardan esta costumbre, creen que el velo es una señal de la protección que Dios le ofrece. Ni siquiera un ladrón se atreve a atacar a una mujer con un velo porque está convencido de que si lo hace, él está atacando a Dios mismo.

La joven pareja se encuentra ahora sentada y contemplándose el uno al otro sentados en la alfombra, y la futura novia hará un cuenco juntando sus manos, y se las extenderá al hombre joven, y éste a su vez deja caer en sus manos las diez piezas de plata. Estas monedas habían sido depositadas y guardadas  en la casa de familia del esposo para este propósito y ocasión. Por una de sus caras estas monedas tienen grabado el escudo de armas de la familia del joven; y en la otra cara se imprime el año en que fueron acuñadas. A estas jóvenes orientales se les enseñó que: “Aquel que coloque las diez piezas de plata en tus manos es quien te amará.”  Creen que el amor de Dios inunda el corazón de la joven en el momento que estas piezas de plata son depositadas en sus manos. Este momento, por tanto, es el principio del amor, bajo el sagrado árbol Kitchilika.

Al recibir las diez piezas de plata, se considera que la novia puede ser comprada, en el mismo sentido que Cristo murió por nosotros sobre el madero y nos compró como la novia es comprada. “Porque por precio fuisteis comprados.” Cristo pagó el precio por nosotros.”

Cantares 2:5 Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; porque estoy enferma de amor.

“Enferma de amor” quiere decir: ¡Rebosante de amor! ¡Derretida ante el éxtasis del amor! En el oriente se cree que las pasas fortalecen el corazón del hombre. El jugo de uva es un símbolo de la bendición de Dios. Los orientales plantan vides en sus casas porque piensan que donde hay vino está Dios. Manzanas aquí, es una naranja oriental que no se puede exportar, su jugo es delicioso y dulce, solo que la fruta dura muy poco tiempo, su jugo es fresco y reconfortante, ¡es símbolo de ánimo, alegría y esperanza! ¡Esto es lo que la Palabra es para aquel que ama a Dios!

8 !!La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, brincando sobre los collados.

Este versículo significa que él tiene un poder ilimitado. Los montes, los valles y los collados no son ningún obstáculo para que el Amado llegue hasta su amada.
Jesús habla a la Iglesia:

10 Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

11 Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue;

12 Se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

13 La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Todos los problemas y el mal tiempo se han ido y debemos desprendernos de las cosas que nos atan a este mundo.

¡Qué invitación tan hermosa a la intimidad! ¿! Imaginan ustedes un mayor rescate que el que hemos recibido cuando habiendo estado muertos en delitos y pecados, hemos recibido por gracia vida eterna!??? ¿Podríamos haber atravesado un peor invierno? El tiempo de la desolación ha pasado! ¡La senda de aquellos que aman a Dios es como la luz de la aurora! ¡Cada promesa, cada palabra de la Palabra de Dios es nuestra por la gracia de Dios! ¡La primavera ha llegado! ¡El tiempo de la canción ha venido! Y el Amado dice a su Iglesia: “Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”, ¡él anhela esa cercanía e intimidad con nosotros!

Efesios 2:12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.

Cantares 2:14 Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.

¡Cuánto anhela el Amado a su amada! ¡Y con qué ojos la mira!

15 Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne.

 Aquí habla de los viñedos y de los estragos que hacen estos animales en ellos. “Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas” quiere decir “captura las zorras”, “prevente de ellas”. Los pequeños zorros representan los falsos maestros y aquellos que se rigen por el diablo. Los zorros grandes sólo se comen las uvas, pero no destruyen la vid. Los pequeños zorros son mucho más peligrosos por que destruyen la vid. Los pequeños zorros son como los falsos profetas, que son como lobos con piel de oveja, ellos van a la iglesia, que es la viña de Dios y se infiltran de manera fraudulenta. Desarraigar la fe por la falsa teología y la doctrina incorrecta. Causan peleas, diferencias y disensiones. Por esta razón la iglesia debe ser aguda, cada uno en su andar para detectar estos pequeños zorros que se infiltran y buscan dañar el rebaño, destruyen la fe que apenas tiene el pueblo y la desarraigan también.

También representan estos zorros los pensamientos negativos. Si se permite que el diablo se infiltre a la mente, eso destruirá nuestra confianza en Dios y traerá miedo, preocupación y toda clase de animosidad y ansiedad. Los pequeños zorros representan la duda, la destrucción, la frustración, etc. Destruyen la productividad, la fructificación  de la mente. Los zorros no vienen cuando las uvas están maduras, sino cuando están jóvenes y tiernas. (Esto es como nuestras mentes cuando tenemos poca creencia). Las zorras son astutas y los pensamientos astutos y negativos son del diablo. “Cazadme” significa “mantén fuera”. Las zorras pequeñas son más peligrosas que las grandes, se escabullen a través de la viña y no solo comen las uvas tiernas, sino que desarraigan la vid destruyendo las raíces para llegar a las uvas.

Cierra la puerta de tu mente para que ni siquiera pueda poner el primer pie el pequeño zorro. Mantén la mente abierta sólo a los aspectos positivos: Pensamientos de éxito, felicidad, abundancia, paz, victoria, etc. El decir que el diablo ha causado negativos, no van a hacer que él corra. Debes hacerlo correr desde el principio confesando la Palabra. Utiliza tu voluntad y se firme. No aceptes negativos. Los pequeños zorros se infiltran a través de las pequeñas grietas y se meten en la viña.

16 Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios.

17 Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.

Aquí habla de un sentido de amorosa pertenencia mutua. ¡No hay amor más grande que el amor de Dios! Ninguna expresión humana del amor en esta tierra se aproxima ni un poco al amor que el Padre tiene y desea mostrarnos a cada uno de nosotros. Suele compararse el amor de una madre con el amor de Dios, pero todo amor nacido en esta tierra del corazón humano son solo sombras o atisbos, pequeñísimos destellos de lo que es EL AMOR DE DIOS que es PERFECTO. Pero nos es necesario cultivar esa relación con nuestro Dios y Padre. Ninguna relación en esta tierra puede llegar a ser tan cercana, íntima y deleitosa como la que podemos desarrollar con nuestro Padre que nos brinda un amor puro, incondicional, sublime, eterno, inmutable, invariable e incalculable. Él siempre es el mismo y permanece siempre más cerca de nosotros que nuestro propio aliento, vela por nuestras vidas día y noche. Nos ha recibido en Su Reino dignificándonos y honrándonos a través de los logros completos y finalizados de Su amado Hijo. Él, como a hijos pródigos, nos recibió en Su hogar, en Su corazón sin nosotros merecer nada, sólo a través de los méritos de Su amado Hijo, a través del sacrificio de su muerte y resurrección. ¿Quién podría amarnos así en esta tierra? Una vez que renacimos de Su espíritu, Dios nos brinda un amor completamente incondicional, eterno e inmutable. 

Nuestro Dios no tiene sueño, no se cansa o se fastidia de nosotros. Una vez que somos Sus hijos, lo seremos para siempre por la simiente incorruptible que hemos recibido como don de Su gracia. Tenemos disponible una comunión muy cercana con Él, la cual varía conforme nuestro acercarnos a Su Palabra, creerla y cumplirla. Dios ya hizo todo para extenderse a nosotros, ahora es menester de cada hijo de Dios acercarse a Él buscando Su guía, Su consejo y Su amor incondicional. Es tarea de cada uno conocer Su Voluntad y entender cómo trabaja Él, y cómo funciona Su Palabra y Voluntad.
Nuestro Dios inventó el amor de las madres y de los padres, nuestro Dios inventó el concepto del la amistad y la fidelidad. Es nuestro Dios quien inventó el amor entre hermanos, y es también el Autor del amor entre una pareja. El diseñó cada uno de estos amores, aunque eran muy diferentes en el principio, las manifestaciones de “amor” que ahora vemos en este mundo caído (que no son manifestaciones de un amor espiritual), son solo parodias grotescas de lo que un día inventó nuestro Padre. Lo que realmente habita en  el corazón bondadoso, generoso y tierno de nuestro Dios es muy diferente, incomparablemente más alto y sublime.

Hay lenguaje y palabras que se usan en el “Cantar de los cantares” (el canto de amor más hermoso jamás cantado), que aunque por encima solo suene a un amor de pasión entre pareja, tienen un significado mucho más profundo. Dios siendo el Autor de la pasión y entendiendo lo que verdaderamente es El Amor (ya que El es el AMOR mismo), habla en Cantares 4 a Sus amados, a ti y a mí. El Novio habla a la novia también. El Señor Jesucristo habla a su amada Iglesia. Él, según dice Efesios 5, “se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”. “Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia”, “porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. GRANDE ES ESTE MISTERIO; MAS YO DIGO ESTO RESPECTO DE CRISTO Y DE LA IGLESIA.” 

Entonces, ¿cuán amado eres a los ojos de Dios y a los ojos de Cristo quien se entregó a sí mismo por ti? Un novio, esposo o amante podrá dedicar mejores y más sublimes palabras a su amada que las que Dios te dedica a ti? ¿que las que Cristo te dedica a ti?

“Un Dios infinito puede dar todo de Si a cada uno de Sus hijos.
Él se distribuye no para que cada cual tenga su parte,
sino para darse a cada uno por completo, como si no hubieran otros.” –A.W. Tozer”

“Si tomamos toda la bondad, la sabiduría y la compasión
de las mejores madres y padres que han vivido,
serían sólo una sombra del amor y la misericordia
que hay en el corazón del Dios redentor. -Brennan Manning.

A la luz de todo esto, les ofrezco esta traducción de Cantares 4 de la versión en inglés “The Message” (“El Mensaje”), pido a Dios la disfrutes y te deleites pensando y visionando un poco del amor que el Padre tiene particularmente por ti.

Cantares 4 [Donde el Amado le canta a su amada]

1-5 Eres tan hermosa, amor mío, tan hermosa, tus ojos de paloma son envueltos por tus cabellos mientras estos se ondean y resplandecen,
Eres como un rebaño de cabras en la distancia
corriendo por una colina en la luz del sol.
Tu sonrisa es generosa y plena
expresiva y fuerte y limpia.
Tus labios son un rubí,
tu boca es elegante e invitadora,
tus mejillas son suaves y radiantes.
Las líneas suaves y esbeltas de tu cuello
¡Hacen girar las miradas con asombro y admiración!
Tus pechos son como cervatillos,
Como gemelos de una gacela, que pastan entre las primeras flores de primavera.

6-7 Las gentiles y fragantes curvas de tu cuerpo,
los suaves y especiados contornos de tu piel, 
Me invitan, y vengo, y me quedo hasta que el amanecer respira su luz
y la noche se escabulle.
Eres hermosa de pies a cabeza, querida mía,
hermosa mas allá de cualquier comparación, eres absolutamente impecable.

8-15 Ven conmigo desde el Líbano, novia mía.
Deja el Líbano detrás, y ven.
Deja tu alto refugio de montaña.
Abandona tu reclusión en el desierto
Dónde te mantienes en compañía con leones
y panteras que custodian tu seguridad.
Has capturado mi corazón, querida amiga.
Me miraste y me enamoré.
¡Una mirada tuya amor mío y quedé irremediable y completamente enamorado!
Qué hermoso es tu amor, tan querida amiga-
mucho más agradable que un raro y fino vino
tu fragancia es más exótica que selectas especias.
Los besos de tus labios son miel, amor mío,
cada sílaba que hablas es un manjar para saborear.
Tus ropas huelen a aire libre silvestre,
Huelen al olor del ozono de las altas montañas.
Querida amante y amiga, eres un jardín secreto,
una fuente privada y pura.
Cuerpo y alma, eres un paraíso,
todo un huerto de frutas suculentas
Albaricoques y melocotones maduros,
naranjas y peras;
Frutos secos y canela,
y todas las maderas perfumadas;
 Menta y lavanda,
 y todas las hierbas aromáticas;
 Eres una fuente de jardín, brillante y refrescante,
 nutrida por las aguas de manantial de las montañas del Líbano.

Por mucho tiempo nos hemos solo imaginado lo que es el amor de nuestro Padre. Él nos invita constantemente con Su silbo apacible y delicado a conocerle a Él por experiencia, a que de viva voz, Él nos haga entender y comprender cuanto nos ha amado habiendo sido escogidos desde antes de la fundación del mundo! Una vez que a un hijo de Dios le es revelado a través de Su Palabra y en su propia comunión con Dios cómo es ese amor con el que hemos sido amados, irremediablemente caemos presos de ese amor y nuestra reacción lógica es vivir para amar y ser amados por el Altísimo. Cuando comprendemos y vemos cómo hemos sido desbordados con ese sublime amor perfecto, limpio, puro y eterno, caemos de rodillas para adorar, alabar y honrar a Aquel que nos ha hecho objetos de ese amor en Su corazón sin ningún mérito de nuestra parte, solo porque somos Sus hijos amados a través de nuestro Redentor Jesucristo.

¡Ese amor se disfruta solo en intima comunión con nuestro Padre celestial! El mundo no tiene ni idea de este amor de Dios y aunque está claramente reflejado en Su Palabra, es a puerta cerrada con nuestro Dios en intimidad y cercanía con Él, que Él nos desborda y nos deja ver toda esa pasión, esmero y gran dedicación que tiene por cada uno de nosotros.

¡Aún no alcanzamos a imaginar cómo hemos sido amados! Como Iglesia de Dios, como el Cuerpo de Cristo, hemos sido ataviados de una belleza y envueltos en una dulzura que no sospechamos. Es menester de cada hijo de Dios que busque y pida poder entender cada día más cómo ha sido amado y descubrir el deleite que hay en el sublime AMOR DE DIOS.

¡Dios los bendiga!

En Su amor,

Claudia Juárez Garbalena




“Costumbres sobre el matrimonio” Por K.C. Pillai:

Fuente de los apuntes del Obispo Pillai: