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MATEO 10:8

jueves, 22 de junio de 2017

Mira la Palabra, no los hechos naturales. De Joseph Prince



Números 21:9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.

"Pastor Prince, yo sé que Dios es mi sanador, pero ¿por qué esta enfermedad y dolor aún están en mi cuerpo?" Si has estado poniendo tus ojos en tu enfermedad y dolor durante todo este tiempo, deja de mirarte a ti mismo y empieza a mirar a Jesús. ¿Acaso él no tomó sobre sí tu enfermedad y dolor?

La Palabra de Dios declara: "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores..." (Isaías 53:4). Puesto que Jesús ya ha tomado tu enfermedad y tu dolor en la cruz, entonces él no puede "des-tomarlas". Incluso si encuentras difícil creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que el precio ha sido pagado. ¡Es una obra finalizada!

Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, ni te está pidiendo que finjas que no está allí. Él te está pidiendo que desvíes la mirada de la enfermedad, por dolorosa que sea, y que pongas tus ojos en la verdad de que esa enfermedad ya ha sido juzgada en la cruz en el cuerpo de Su Hijo.

Una vez, mientras estaban aun en el desierto, los hijos de Israel fueron mordidos por serpientes mortales del desierto. Las serpientes eran reales. Las picaduras eran dolorosas y mortales. Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a la gente la serpiente de bronce puesta en un poste (una representación de la cruz) (Juan 3:14). El bronce significa juicio. En otras palabras, la serpiente -el problema que tenían- ya había sido juzgado en la cruz.

Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce vivieron. Aquellos que se concentraron en sus heridas murieron. Así que deja de poner tus ojos en tu enfermedad. En vez de eso, mira a la cruz y ve tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús. ¡Ciertamente Él ha llevado tus enfermedades y ha sufrido tus dolores! Esa es la verdad de la Palabra de Dios. Y Su Palabra reemplaza a los hechos naturales.

Amigo mío, tu permites que los hechos naturales gobiernen, o estableces las verdades de Dios sobre tu problema por lo que elijes enfocar. Así que decide hoy no centrarte en los hechos relativos a tu problema. En vez de eso, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra finalizada de Cristo sobre tu problema, ¡y vive!

Juan 3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, 3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”



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