DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

jueves, 6 de julio de 2017

La razón por la que los creyentes permanecen enfermos. De Joseph Prince (Devocional)

Toma ventaja de los beneficios de la Santa Comunión.



1 Corintios 11:29–30 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

¿Te has preguntado alguna vez por qué algunos cristianos permanecen débiles y enfermos y mueren jóvenes? Doy gracias a Dios que el Espíritu Santo nos da la razón, y también la solución. En 1 Corintios 11:29-30, Dios nos dice claramente que la razón por la cual algunos cristianos están débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque no disciernen el cuerpo del Señor cuando participan de la Santa Comunión.

Muchos creyentes no entienden que el pan traspasado, herido y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad. Y cuando participan sin discernir esta verdad, participan de una manera indigna. Lo contrario es cierto, si estos creyentes disciernen con exactitud el cuerpo del Señor, entonces van a estar fuertes y saludables, y vivirán mucho tiempo.

Desafortunadamente, la iglesia a través de los años ha interpretado mal esta enseñanza y ha enseñado que si tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Santa Comunión, para que no llegues a estar débil y enfermo, ¡e incluso mueras! Hemos convertido una bendición en una maldición. Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y por lo tanto son robados del poder que la Santa Comunión tiene de brindar salud.

Amigo mío, ¡no hay tal cosa como una persona digna! El mejor de nosotros se extravía y falla. Así que gente indigna es la única gente que participa de la Cena del Señor. Pero debido a que Jesús murió por personas indignas, él ha calificado a aquellos de nosotros que lo tomamos como nuestra justicia para participar de todos los beneficios por los que Él murió para darnos.


Así que no se trata de si eres digno o indigno para participar, sino de cómo participas. Ven a la mesa del Señor con denuedo y toma parte de ella, porque Jesús te ha calificado con su preciosa sangre. No trates esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue partido para que el tuyo pueda estar sano y completo y pleno hoy. Cuando participas así, estás participando de una manera digna, y no estarás débil o enfermizo, ni morirás prematuramente.

TESTIMONIO: MADRE LIBERADA DE ALZHEIMER DESPUÉS DE PARTICIPAR EN LA SANTA COMUNIÓN

Mi madre estaba devastada por la enfermedad de Alzheimer. Estaba debilitada hasta el punto de no reconocer a los miembros de su familia. Mi padre me dijo que incluso algunas veces estaba empezando a preguntarle quién era él.

Mis padres viven conmigo así que puedo ver sus luchas diarias y dificultades momento a momento. Era una existencia miserable para ella, así como para aquellos de nosotros tratando de cuidar de ella. Había ocasiones en las que extrañaba a mi madre y deseaba verla bien otra vez.

Entonces un día, mi hermana compartió conmigo un testimonio de alabanza después de escuchar su enseñanza sobre la Santa Comunión, así que inmediatamente comencé a participar de la Comunión con mi madre. ¡Alabado sea Dios, Jesús ha sanado su mente y la ha liberado!

Mi madre fue a la cama la tercera noche después de recibir la Comunión y cuando despertó al día siguiente lucía diez años más joven. Todas las cosas que había olvidado cómo hacer, las está haciendo de nuevo. Ella recuerda quiénes somos ahora. Ella ha dejado de hablar consigo misma, algo que solía hacer todo el día y es un completo gozo estar con ella ahora.

Alabado sea Jesús por su obra finalizada en la cruz. Nos regocijamos de que ella esté de vuelta. Le he preguntado acerca de su experiencia y lo mejor que la pudo describir es que estaba perdida y atrapada, pero que todo eso ya terminó.

Estoy tan feliz por mi madre y nuestra familia. Estoy escribiendo esto para que otros puedan tener esperanza de lo que parece una enfermedad que no ofrece esperanza de recuperación. Nada es demasiado grande para la obra finalizada de Cristo Jesús y lo alabo por ello. Ahora mi mamá me pregunta si vamos a participar de la Comunión, así que la comparto con ella todos los días.

Gracias, Pastor Prince, por su enseñanza sobre la obra finalizada de Cristo Jesús. ¡Mi madre ha sido liberada!

Pamela Perez | Texas, United States

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

_____________________________________

SANADO DE PICADURA DE ALACRÁN (TESTIMONIO).

Cuando llegué a radicar a la Cd. de Villa Hermosa, Tabasco fui picado por un alacrán. En aquel tiempo era alérgico a esa clase de veneno a tal grado que perdí el control sobre mis manos, casi no escuchaba y veía todo borroso.

Los médicos me dijeron que iba a tener secuelas de por vida, no obstante me mantenía orando por mi sanidad y así paso un año tres meses. Se me presento una oportunidad de trabajo en una compañía petrolera. Para entrar a trabajar a esta compañía uno de los requisitos es que le realizan exámenes médicos a los de nuevo ingreso, y un día, antes de que me realizaran los exámenes médicos, yo todavía tenía todas mis dolencias y le oré a Dios por mi sanidad para que me restableciera al 100%. Cuando terminé de orar, sentí como mi cuerpo se comenzaba a recuperar, y después me presenté para que me realizaran los exámenes médicos. y en todos los exámenes salieron al 100%. Dios me sanó por medio de Su hijo Jesucristo.

Los médicos estaban sorprendidos y me dijeron: “es un milagro tu estado de salud, ya que la mayoría con algún problema su porcentaje de salud llega apenas al 70%.

Gracias Dios por tu infinita gracia y misericordia y amor, por restablecer mi sanidad, y fortalecer todo mi ser; y así como me sanaste, así también toda persona puede ser sanada de cualquier dolencia que pudiera tener gracias a la obra completa y finalizada de Jesucristo. Amén.

Abraham Cruz, Tabasco, México.

Audios sugeridos:

Discerniendo el Cuerpo del Señor para tener la mejor salud. Primera Parte:


Sanidad A Través Del Don De La Justicia‏ De Dios:


0 comentarios:

Publicar un comentario