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MATEO 10:8

jueves, 24 de agosto de 2017

¡No muerte, sólo vida! De Joseph Prince


Proverbios 12:28 En el camino de la justicia está la vida; y en sus caminos no hay muerte.

Dios no quiere que nos preocupemos por lo que está ocurriendo en el mundo. No debemos ser afectados por lo que está causando que el mundo tenga miedo porque somos la justicia de Dios en Cristo (2 Corintios 5:21). Y la Biblia dice: "En el camino de la justicia está la vida, y en sus caminos no hay muerte".

Los patriarcas del Antiguo Testamento no sufrieron durante las hambrunas que ocurrieron en el transcurso de sus vidas. Abraham permaneció siendo muy rico en ganado, plata y oro. (Génesis 12:10, 13:1-2). Isaac cosechó cien veces en la tierra que sembró (Génesis 26:1, 12-14). José, con toda su familia, estaban ricamente provistos en Egipto (Génesis 47:11-13, 27). Ellos no sólo fueron guardados del sufrimiento, ¡sino que prosperaron en extremo!

Así que incluso si nuestras naciones o el mundo entran en una recesión, no tenemos porqué sufrir. ¡Mientras mantengamos nuestros ojos en Jesús, quien es nuestra justicia, ¡prosperaremos!

Esto probó ser cierto para una miembro de la iglesia cuyo jefe les dijo a todos sus empleados que esperaran un recorte sustancial de salarios durante una recesión económica. Pero mientras sus colegas recibieron recortes salariales, ¡ella recibió un incremento sustancial! Como la justicia de Dios en Cristo, ella vio provisión en un tiempo de carencia.

En medio de noticias que infunden temor como ataques terroristas, pestes mortales y desastres naturales, Dios dice: "En el camino de la justicia está la vida, y en sus caminos no hay muerte". De hecho, Dios protegió toda una ciudad costera en el Sur de India durante un tsunami en 2004.

Un pastor que vivía en esa ciudad costera estaba orando esa mañana cuando se sintió impulsado por el Espíritu Santo a clamar y acogerse a la sangre de Jesús por su pueblo entero. Así que hizo justamente eso. Cuando ocurrió el tsunami, su ciudad quedó intacta mientras otras cinco ciudades, que estaban más al interior, fueron destruidas por la devastadora inundación.

Amigo mío, Dios nos protege mientras el mundo está experimentando toda clase de mal porque somos la justicia de Dios en Cristo. Su Palabra declara que "¡en el camino de la justicia está la vida, y en sus caminos no hay muerte!"



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