DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

lunes, 19 de febrero de 2018

El poder de tus palabras. Devocional. De Joseph Prince





Proverbios 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.

La mayoría de las personas, cuando desean algo desesperadamente, dicen cosas como: "¡Me muero por ese trozo de pastel!" Pocos dirán: "¡Estoy viviendo por ese pedazo de pastel!"

Lo que es peor es que somos rápidos en mencionar la muerte cuando las cosas van mal. Somos rápidos en decir cosas como: "¡Me estoy muriendo! ¡Me estoy muriendo!" Por cualquier cosa. Nadie dice: "!Estoy viviendo! ¡Estoy viviendo! "

Sin embargo, la verdad es que cada palabra que tú hablas tiene poder para construir o destruir esperanzas y sueños, para restaurar o causar pérdida, para sanar o quebrar el espíritu, para traer deleite o desesperación, para bendecir o maldecir, porque la Palabra de Dios dice que la muerte y la vida están en poder de la lengua.

Así que deja de alinear tus palabras con las circunstancias negativas. En vez de eso, comienza a alinear tus palabras con la Palabra de Dios y libera el poder de Su Palabra para que obre en ti.

Por ejemplo, en lugar de hablar de carencia y pobreza, di: "La Palabra de Dios me dice que ya he recibido las cosas buenas". Por lo tanto, pronuncio mi vida bendita. Pronuncio mi vida exitosa. Pronuncio mi vida genial. La oscuridad y la tristeza, la pobreza y la enfermedad, la derrota y la depresión, ¡no estarán en mi vida!

En vez de hablar de enfermedad y muerte, di: "Yo tendré una larga vida". No moriré joven. Jesús murió joven por mí para que yo pueda tener una larga vida por él. Yo soy la justicia de Dios en Cristo y la Palabra de Dios declara que ningún mal rebasa o sobrepasa a los justos. ¡Así que ningún mal vendrá sobre mí ahora ni en el futuro!

En vez de expresar temor por tus hijos, di: "La Palabra de Dios declara que la simiente de los justos será liberada". Por lo tanto, mis hijos son liberados de toda maldición, de todo poder de las tinieblas y de toda maldad. ¡En el nombre de Jesús, yo llamo a un gran, brillante y bendito futuro para mis hijos!"

Dios quiere que tengas una vida llena de días buenos y abundancia de cada cosa buena. Así que di: "¡En el nombre de Jesús, yo ordeno bendiciones, favor, salud, provisión, protección, dominio y poder para llenar mi vida!"


2 comentarios:

Fe dijo... Responder

Alinearnos o encolumnarnos al camino recto de Dios es el punto clave, dejando de declarar lo negativo y pensar...actuar...manifestar la voluntad de nuestro amoroso Padre. "La Palabra de Dios me dice que yá he recibido las cosas buenas" (J. Prince) por lo cual tenemos que "vivirlas"...."¡Así que ningún mal vendrá sobre mí ahora ni en el futuro" (J. Prince).
¡¡¡QUÉ MARAVILLOSA E INCOMPARABLE ES LA PALABRA DE DIOS!!!
Para alinear mis pensamientos a los pensamientos de Dios (en el caso de haberme salido del camino recto) en mi caso recuerdo que "ya no vivo yó sino que vive Cristo en mí".

¡¡¡SHALOM!!! y Gracias a Dios por su inmensa y eterna presencia y sabiduría.

Claudia Juárez dijo... Responder

@Fe GLORIA A DIOS FE!!! Cuánto qué aprender y recordar y vivir! bendiciones! shalom! :)

Publicar un comentario