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MATEO 10:8

jueves, 15 de febrero de 2018

¿Qué es la Santa Comunión? De Joseph Prince



Discerniendo el cuerpo del Señor
(Devocional)

1 Corintios 11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

¿Alguna vez has mirado de cerca el pan de Matzá que comen los judíos durante su comida de Pascua? El pan, que es sin levadura, está perforado con hileras de pequeños agujeros que forman franjas. También está ligeramente quemado. Muchas iglesias usan hoy este pan para la Santa Comunión.

¿Sabes por qué el pan está perforado, marcado con rayas y quemado?

Amigo mío, el pan que tienes en tus manos cuando participas de la Cena del Señor habla del cuerpo de nuestro Señor Jesucristo cuando llevó nuestros pecados y enfermedades en la cruz.

Como el pan, él fue perforado en su frente por la corona de espinas y en sus manos y pies por los clavos. Él también fue traspasado en su costado por la lanza de un soldado. El profeta Isaías dice: "Él fue traspasado por nuestras transgresiones ..." (Isaías 53:5, NVI)

Como el pan, Él fue azotado en Su espalda hasta que Su carne fue desgarrada y ensangrentada, y Sus huesos quedaron expuestos, para que hoy, tú puedas decir: "Por su llaga he sido curado" (Isaías 53:5).
¿Qué hay acerca de las marcas de quemadura en el pan? El completo fuego de la ira de Dios cayó sobre Jesús, quemando nuestros pecados hasta hacerlos cenizas, y al mismo tiempo, sacando la fragancia de la ofrenda de Jesús. ¡Hoy, tus pecados y trasgresiones no son más que cenizas, y tu Padre en el cielo no los recuerda más! (Hebreos 8:12)

Entonces la próxima vez que participes del pan durante la Santa Comunión, debes saber que Jesús fue traspasado por tus pecados y azotado por tu sanidad. ¡Él cargó el ardiente juicio de Dios para que nunca seas juzgado por tus pecados! ¡Él también cargó tus enfermedades y soportó tus dolores para que puedas caminar en salud divina!

Cuando disciernes estas preciosas verdades sobre el cuerpo de nuestro Señor, participas de la Santa Comunión de una manera digna. Y no estarás débil y enfermizo, ni morirás antes de tiempo (1 Corintios 11: 27-30). ¡No!, ¡estarás fuerte y sano, y tendrás una larga vida!


¿Qué es la Santa Comunión?
De Joseph Prince

La Santa Comunión, conocida también como la Cena del Señor, representa la mayor expresión del amor de Dios por Su pueblo.

En la Santa Comunión se usan dos cosas: el pan que representa el cuerpo de Jesús que fue azotado y molido antes y durante su crucifixión, y la copa que representa su sangre derramada.

Cuando Jesús caminó sobre la tierra, él estaba lleno de energía y entusiasmo, y su cuerpo estaba lleno de vida y salud. Nunca estuvo enfermo. Pero antes de que Jesús fuera a la cruz, él fue duramente azotado por los soldados romanos, y su cuerpo fue perforado mientras colgaba en la cruz.

En la cruz, Dios tomó todas nuestras enfermedades y padecimientos y los puso en el cuerpo originalmente perfecto y sano de Jesús, para que podamos caminar en salud divina. Es por eso que la Biblia dice que por su herida, fuimos nosotros curados.

Isaías 53:5: Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

1 Pedro 2:24: quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

En Lucas 22:20, Jesús nos dice que la copa es el "nuevo pacto en mi sangre", y el apóstol Pablo nos dice que la sangre de Jesús trae perdón de pecados.

Colosenses 1:14: en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Efesios 1:7: en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.

¿Por qué los creyentes participan de la Santa Comunión?

Aparte de ser renacido en Cristo, un cuerpo y una mente sanos son las mayores bendiciones que cualquier persona puede tener. Y la Santa Comunión es el conducto, el medio, el canal de la sanidad y la plenitud ordenados por Dios.

En la noche en que fue traicionado, Jesús comió su última cena con sus discípulos. Y sabiendo lo que él lograría a través de Su sacrificio, instituyó la Santa Comunión.

Lucas 22:19-20: Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

1 Corintios 11: 24-25: y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

Asimismo, tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

Su amorosa instrucción es que debemos recordarlo mientras participamos de la Santa Comunión. Jesús quería que fuéramos conscientes de cómo su cuerpo fue partido por nuestra integridad física y emocional, y de cómo su sangre fue derramada para el perdón de nuestros pecados. Y cada vez que participamos consientes de esto, "la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga" (1 Corintios 11:26).

Hoy, cuando participamos del pan, estamos declarando que la salud divina y la vida divina de Jesús fluyen en nuestros cuerpos mortales. Y cuando participamos de la copa, estamos declarando que somos perdonados y hemos sido hechos justos. La sangre de Jesús nos da una posición inmejorable delante de Dios, y podemos ir con denuedo, confiadamente a la presencia de Dios. ¡Cuando oramos, podemos estar seguros de que Dios nos oye!

Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente [denodadamente KJV] al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

¿Cómo puedo participar de la Santa Comunión?

Antes de participar, recuerda que la Santa Comunión no es un ritual a ser observado, sino una bendición para ser recibida.

Ya que no es un ritual, no hay pan prescrito o bebida especial requerida. En la Última Cena, Jesús usó lo que tenía en la mesa: pan que era comúnmente comido en la cena, y lo que ellos estaban bebiendo.

Para participar, primero, sostén el pan en tu mano y di:

Gracias, Padre, por el regalo de Tu Hijo. Por los azotes que cayeron sobre su espalda, mi cuerpo fue sanado desde la coronilla de mi cabeza hasta las plantas de mis pies. Cada célula, cada órgano, cada función de mi cuerpo es sanada, restaurada y renovada. En el nombre de Jesús, creo y recibo. [Come el pan.]

A continuación, toma la copa en tu mano y di:

Señor Jesús, gracias por tu preciosa sangre. Tu vida libre de pecado, libre de enfermedad y libre de pobreza está en tu sangre. Y tu sangre derramada ha removido cada pecado de mi vida. A través de tu sangre, he sido perdonado de todos mis pecados -pasados, presentes y futuros- y he sido hecho completamente justo. Hoy, celebro y participo de la herencia de los justos, que es protección, sanidad, integridad física y emocional y toda provisión. Gracias Señor Jesús, por amarme. Amén. [Bebe el vino.]

1 Corintios 11:23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

11:25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

11:26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

Traducción por Claudia Juárez Garbalena

Discerniendo el Cuerpo del Señor para tener la mejor salud. Primera Parte:

Discerniendo el Cuerpo del Señor para tener la mejor salud. Segunda Parte:



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