DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

jueves, 12 de julio de 2018

¡MIRA SÓLO A DIOS! Por Claudia Juárez Garbalena


¡Un muy bendecido día hermanos! ¡Que el amor y la gracia de nuestro Señor Jesucristo sean percibidos muy nítidamente por ustedes en su espíritu! ¡No fijemos nuestros ojos en las circunstancias ni en nuestras emociones! Si miramos atentamente a Dios sin desviar nuestra mirada, recibiremos repuestas a nuestras oraciones. ¡DIOS ES ABSOLUTAMENTE CONFIABLE, PORQUE ÉL ES AMOR Y ÉL ES BUENO SIEMPRE Y FIEL!

El enemigo siempre buscará desviar nuestra atención a lo que vemos y sentimos ¡en vez de en a la inmutabilidad de Dios! ¡Su Palabra es absolutamente confiable y si la entendemos y creemos correctamente, veremos resultados!

Elías fue un tremendo hombre de Dios lleno de denuedo que siguió la revelación de Dios paso a paso en momentos muy críticos que vivía el pueblo de Israel. Pero en un momento cayó en la desesperanza y el desespero a causa de mirar las circunstancias y no a Dios. A todos nos puede ocurrir y nos ocurre, que cuando miramos a nuestro alrededor en vez de a la Palabra, nos derrumbamos.

¡A Pedro le ocurrió! Él vio a Jesús caminar en el agua y le dijo: “Señor, si eres tú, que vaya a ti”, Jesús le dijo: “Ven”, ¡y Pedro comenzó a hacer lo imposible! ¡Caminó en el agua! Pero al ver el fuerte viento, ¡comenzó a hundirse! Aunque Pedro hubiera estado en unas aguas totalmente quietas, ¡jamás habría podido caminar en el agua! Esto fue algo sobrenatural que él mismo había solicitado a Jesús.

Lo mismo que le ocurrió a Elías y a Pedro, nos ocurre a nosotros. Comenzamos a hundirnos, incluso en un momento, CUANDO PONEMOS NUESTROS OJOS LAS CIRCUNSTANCIAS. ¡Por eso Dios nos alienta a poner la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra!

¡Persevera en lo que Dios dice que eres y tienes en Cristo! ¡Ahí está escondido tu riquísimo tesoro! ¡Esa VIDA ABUNDANTE reservada para ti! No caigas en quejas…ni en amargura… !debemos ser pacientes como el labrador espera con paciencia el precioso fruto de la tierra! ¡Dios te dará el valor para enfrentarlo todo si tú se lo pides y no apartas tus ojos de Él!

¡Dios fortaleció a Elías poderosamente!, ¡Jesús se extendió para salvar a Pedro cuando se hundía! ¡El Mismo Dios que hizo grandes milagros, señales y maravillas entre Su pueblo, te fortalecerá y te bendecirá en tus momentos más difíciles!

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
41:13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
41:15 He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo.
41:16 Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

Isaías 45:2 Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos.

Dios dirigió esto a Israel, pero ciertamente no hará menos por ti y por mi que somos Sus hijos. En medio de tu desaliento, ¡búscale y recibe Su consolación y sé renovado con la fuerza del águila!

Isaías 40:28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
40:29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
40:30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

¡Que el TODOPODEROSO te bendiga hoy con la fuerza del búfalo y vivifique todo tu ser! ¡Que cada necesidad en ti sea poderosamente suplida! ¡Que Él te sane de pies a cabeza! ¡Que Él guarde tu entrar y tu salir! ¡Que Él te proteja a ti y a los tuyos, te muestre Su favor y gracia, y que todo por lo que Cristo murió, ¡haga efecto en ti! ¡En el nombre de Jesucristo, amén!

En el amor de Cristo,

Claudia Juárez Garbalena

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