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MATEO 10:8

jueves, 9 de agosto de 2018

Dios está trabajando para ti. Devocional. De Joseph Prince


Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

¿Te sientes incomprendido y abandonado por la gente que amas? ¿Ha sido falsamente acusado y despojado de todo, y estás sin un centavo? Tal vez hoy, sientes que has tocado fondo y te preguntas si alguna vez podrás levantarte otra vez.

José, quien fue vendido por sus hermanos como esclavo (ver Génesis 37:28), pasó por todas estas experiencias y emociones. Aun así, él era consciente de que Dios estaba con él a cada paso del camino. Aunque su vida era un "desastre", él creía que lo que le ocurría no era un accidente. Aunque las cosas que le estaban sucediendo no eran buenas, él creía que Dios estaba haciendo que todas las cosas le ayudaran a bien. Y efectivamente fue así: José finalmente se levantó para ocupar la posición más poderosa en Egipto, solo superada por Faraón (ver Génesis 41:40).

Probablemente, esta conciencia de que Dios estaba con él fue la razón por la que perdonó a sus hermanos cuando volvió a encontrarse con ellos más adelante en su vida. José les dijo: "Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. "(Génesis 45: 5).

Entonces, como José, sea lo que sea que estés enfrentando ahora, sé consciente de que Dios está contigo. Sé consciente de Jesús. Aunque es posible que ahora no tengas nada o mucho en lo natural, ¡la verdad es que tienes todo cuando tienes a Jesús!

El mismo Jesús que bendijo a muchos con 12 cestas llenas de sobras, una carga de peces que rompía una red, un bote lleno de peces que se hundía, y que nunca empobreció a nadie, te empoderará para tener éxito en la vida. El mismo Jesús que anduvo haciendo bien detonará lo bueno en tu vida. El mismo Jesús que sanó a los enfermos y nunca causó ninguna enfermedad a nadie te mantendrá en la salud divina y te protegerá de cualquier daño.

Amado debido a que "El Señor es el mismo ayer, hoy y por los siglos" (Hebreos 13:8), como estuvo con José, Él está contigo ahora mismo. ¡Y Él te empoderará para vivir una gran vida: ¡la vida abundante en la que verás las promesas de Dios manifiestas!




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