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MATEO 10:8

lunes, 6 de agosto de 2018

¿Qué has estado diciendo? Devocional. De Joseph Prince


Proverbios 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.
Muchas cosas en la vida pueden causarnos miedo: perder nuestro empleo, enfermedades mortales, ataques terroristas, etc. Cuando estas cosas nos confrontan, tendemos a dar paso a la preocupación y el miedo, y comenzamos a hablar de nuestros miedos.

Job no fue diferente. Temía constantemente que Dios lo pudiera castigar a él y a su familia porque pensaba que sus hijos habían pecado contra Dios. Se levantaba temprano por la mañana para ofrecer holocaustos, diciendo: "Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días" (Job 1:5).

Así que Job se mantenía confesando los pecados de sus hijos y temiendo que algo terrible pudiera sucederle a él y a su familia. De hecho, su conciencia de pecado no solo produjo miedo, la Biblia nos dice que él tenía "gran temor" (Job 3:25 KJV).

Es importante que entendamos que fue la conciencia de pecado de Job la que abrió la puerta a Satanás. Su preocupación por los pecados que su familia pudo haber cometido le dio a Satanás la oportunidad de traer muerte y destrucción a su vida. Dios tenía un cerco de protección alrededor de Job. Pero cuando él comenzó a ser consciente del pecado y tenía una expectativa de temor al juicio, el cerco fue removido y Satanás pudo atacarlo (véase Job 1: 9-12).

Amigo mío, si has pecado hoy, no digas: "He fallado de nuevo. Merezco ser castigado por Dios. "¡Sabe que ya tienes el perdón de pecados porque Jesús fue castigado y condenado en tu lugar (Véase Efesios 1:7)! Entonces di: "Soy la justicia de Dios en Cristo. Jesús, tú eres mi santidad y perfección" (Véase 1 Corintios 1:30, 2 Corintios 5:21).

Debemos ser conscientes de lo que creemos y decimos regularmente porque "la muerte y la vida están en poder de la lengua". Entonces, cuando escuchas que un virus mortal cobra muchas vidas, no digas: "¡Soy el siguiente porque no he sido un buen cristiano! "En vez de eso, di: "Jesús, tú eres mi justicia y protección. Ciertamente me librarás del lazo del cazador y de la peste destructora" (ver Salmos 91:3).

Amado, tal creencia y confesión no solo agrada a Dios, sino que también cierra la puerta a Satanás para que él no pueda entrar en tu vida.

 Extraído del sitio Joseph Prince Ministries:


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