DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

miércoles, 14 de febrero de 2018

La naturaleza de Dios. De Graham Cooke


Una palabra profética por Graham Cooke con música de Rut Fazal



¡Que bendita es la gente cuyo Dios es el Señor! Cuando conoces, cuando realmente conoces la soberanía de Dios y Su Señorío sobre todas las cosas, -las que se pueden ver y las que no se pueden ver, cuando eres capaz de confesarlo a Él como el Supremo Gobernante de todas las cosas, y cuando confiesas que Él es tu Señor, y que tú eres Su posesión, entonces, en ese punto, serás la más feliz de las personas. No puedes obtener una felicidad mayor que esta. Nada puede ocurrir que pueda ser tan maravilloso, que pueda ser mejor que la felicidad que tienes en el señorío y en la supremacía de Jesucristo.

Cuando sabes que estás situado, que estas ubicado en el corazón de la persona más feliz y más poderosa que haya vivido jamás, no puedes ser más feliz que cuando llegas a ese punto. Cuando eres capaz de recostarte en Su reposo, y vivir en la torre alta de Su nombre y entonces cuando el enemigo venga furioso contra ti no te podrá encontrar. Eso es gozo. Eso es felicidad. Que bendito es aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob y cuya esperanza es el Señor, su Dios, Aquel que hizo los cielos y la tierra que hizo los mares y todo lo que hay en ellos, Aquel que guarda la fe para siempre.

Cuando toda tu confianza está en Aquel que hizo los cielos y la tierra, cuando todo lo que necesitas en la vida depende hasta en lo más mínimo en la bondad, la misericordia, la ternura, el amor, la gracia, el poder de la Persona que es el Dios Supremo sobre todos los dioses, cuando tu presente y tu futuro, y tu salud, y tu destino y tu vida dependen totalmente en el Dios que trabaja para el débil, para el retorcido, engañoso, mentiroso, simplemente vas a ser la persona más feliz en la faz de la tierra, porque tu felicidad va a estar edificada totalmente en el conocimiento del Dios que te da favor, que le da favor al débil, al egoísta.

Él te habrá dado una convicción inamovible y una confianza en Su habilidad de traer transformación y poder para hacerlos florecer a tu vida. Así que la cosa más maravillosa que jamás podrás hacer con tu vida es confiarla a la naturaleza de Dios, ponerla en las manos de un Dios que te ama totalmente y que está profundamente cometido, comprometido, entregado a ti, y que se deleita en ayudarte. Este es el sentimiento más feliz: confiarte totalmente al mejor, al más honorable, al más poderoso, al más integro, dedicado, comprometido y fiel Hacedor de pactos, Quien es también la Persona más decente que jamás ha vivido. Estando totalmente confiado en Su carácter e integridad, Él es la fuente de tu gran felicidad.

Descansamos en Tu naturaleza, para mi Padre, Tú eres la persona más gentil que jamás he conocido. Tú eres la persona más feliz que yo jamás he conocido. Tú eres la persona más consistente con la que jamás he tenido que tratar, Tú nunca cambias.

Todo viene a nosotros de este Padre de las luces, en el cual no ha mudanza ni sombra de variación, Tú dices con absoluta confianza: “Yo soy el Señor, Yo no cambio, Yo soy el mismo ayer, hoy y para siempre”, y amado estamos aprendiendo a vivir en la paradoja de Dios para saber que Él es consistente, pero también Él es impredecible. Él es consistente en Su naturaleza, tú siempre sabes quién eres para Dios, pero no sabes que es lo que Él va a hacer después, pero siempre sabes dónde estás con Dios, porque Él nunca cambia.

Cuando Moisés dijo: “Dios, por favor muéstrame Tu gloria”, quizá él estaba esperando grandes luces, y un despliegue de poder, y Dios simplemente lo miró, le sonrío y le dijo: “okey, bueno, voy hacer que toda Mi bondad pase delante de ti”, porque la gloria de Dios es la naturaleza de Dios, que Dios es bueno, Él es bueno, Él es bueno, Él es invariablemente bueno, Él es bueno, Dios es bueno, es bueno, es bueno y nunca cambia siempre será bueno, ayer Él fue bueno, hoy es bueno, mañana Él será bueno, y es tu destino tener la bondad de Dios pasando delante de ti, nunca vas a cambiar, siempre sabrás dónde estás con el Él o lo que eres para Él. Él nunca cambia, Él es consistente, la persona más consistente que jamás ha existido. Él nunca va a cambiar Su corazón hacia ti sin importar lo que hagas, Él no puede ser otra cosa más que lo que Él es.

Él es un Hacedor de pactos, y un Guardador de esos pactos, y Él es bueno, nuestro Dios es consistente, pero también es impredecible, no sabes qué es lo que Él va a hacer después, tú sabes siempre como Él es, pero nunca sabes qué va a hacer después, y Dios te ha llamado a ver lo invisible y a hacer lo imposible. Dios no te ha llamado hacer las cosas que tú puedes hacer, Él te ha llamado a hacer las cosas que tú nunca serias capaz de hacer en un millón de años. Tú no eres capaz de hacer lo que Dios te ha llamado hacer, sólo Él puede hacerlo, pero Él te ha llamado a vivir en Su fidelidad, te ha llamado a vivir en Su consistencia, pero Él va a venir y hacer todas las cosas que necesitan ser hechas.

Así que amado, no podrás encontrar seguridad en lo que Dios está haciendo, porque Dios te lleva hacia lo imposible, Él te pide que veas lo invisible, Él te ha llamado a hacer lo más asombroso, no hay seguridad en ese lugar, no hay seguridad en lo que Dios está haciendo, solamente hay seguridad en lo que Dios es. Este gran Dios al que servimos va a llevarnos a situaciones mucho más allá de nosotros con ningún otro pensamiento de que Su gran corazón va a sostenernos. Y la respuesta de Dios para todo, para cada excusa que tú quieras hacer para decirle que no puedes hacer algo, Su respuesta va a ser siempre la misma, cuando veas a Su Rosto y veas el guiño en Su ojo, y esa mueca en Su Rostro y te diga, “a pesar de todo voy a estar contigo” esa es Su repuesta para nuestra humana debilidad: “está bien, Yo estaré ahí”.

Ese es el gran Dios que nos ha enviado como ovejas en medio de lobos, ¿por qué? porque el León va reinando a nuestro lado. Verán, a lo que Dios nos ha llamado es mas allá de cualquier imaginación, imposible, y totalmente impredecible, y la única forma de que podemos hacerlo es porque estamos seguros en la naturaleza de Dios. Él es consistente, pero Él es imprevisible. Pero ¿saben? la iglesia es lo opuesto, somos inconsistentes en relaciones, pero aburridamente predecibles en todo lo que hacemos, esa es la naturaleza del cambio que viene, amado, y la única forma en que vamos a entrar a ese lugar alto de unción y de poder para aprovechar el momento, para avanzar en el reino, para nadar contra la marea, contra los obstáculos,  para ir en contra del viento que hay en el mundo, es si tú y yo estamos descansado en la consistente naturaleza de Dios cuando tú y yo tengamos un testimonio de lo que Dios realmente es, viviendo en nuestros corazones en una forma tan poderosa que lo maneja todo, es este testimonio que es la verdadera esencia de la profecía, el testimonio de lo que el Señor realmente, realmente es, “Yo Soy el Señor y nunca, nunca cambio, y siempre seré exactamente así”, y estamos descubriendo que de qué se trata este “siempre seré exactamente así”.

Amado, no seas distraído de tu viaje en [conocer] la naturaleza de Dios, no te distraigas, porque esa es la fuente, el manantial de todo tu gozo, de toda tu paz, de todo tu descanso, de toda tu revelación, de toda tu unción. Tu poder está en la naturaleza de Dios.

Cuando aprendes como descansar en la naturaleza de Dios, cuando Él viene caminando dentro de lo imposible, tú vas a ser aquel que quiere bajarse del bote y reunirse con él, no vas a ser de aquellos que quedan parados sorprendidos, simplemente pensando en reunirse con él. Ahí estará esa necesidad instintiva e intuitiva de poner tu pierna al lado del bote, y comenzar a caminar en el lugar donde tú sabes que no podrías hacerlo. Lo que único que sabes, es que Él te está atrayendo ahí.

Es tu destino, amado, es tu destino caminar en la naturaleza de Dios, y hacer cosas más grandes que las que Jesús hizo, es tu destino. Pero nunca llegarás ahí a menos que aprendas cómo vivir aquí. Tú eres perfecto. Amado tú eres perfecto para Dios, tú eres perfecto, y Él va a hacerte perfecto en Su naturaleza, estampando la imagen de Jesús en ti. Va a ser grandioso. Y esto es de lo que se trata el desierto, es acerca de descubrir la majestad de Dios.

Oseas 2:14 dice: voy a cautivar su corazón y atraerla al desierto para hablarle dulcemente
Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.

Y fuera de ese lugar va venir dentro de una revelación de la naturaleza de Dios para mi, fuera de ese lugar Dios va a darte viñas que fructificaran, está garantizado. Él sabe el plan que tiene para ti, las cosas que Él quiere que lleves a cabo, pero primero, primero, “quiero que me veas como realmente, realmente soy para ti, lo que soy para ti, que estoy para ti, que estoy para ti, quiero que me conozcas como Soy para ti”.

Y cada uno de nosotros necesita una revelación de un aspecto de la naturaleza de Dios. Para mí, siempre ha sido la gentileza de Dios, Dios ha sido asombrosamente gentil conmigo por muchos, muchos años, mucho más gentil de lo que yo merezco, ha sido asombrosamente bueno, gentil me ha persuadido con Su gentileza hasta un punto que cada día que vivo espero tener una experiencia de la gentileza de Dios. Yo tengo una expectación cuando despierto en la mañana, e incluso en mis sueños yo espero que venga la gentileza de Dios. Yo no puedo recordar un día que me hubiera sentido desilusionado en los últimos diez años, pero la cosa es que yo busco esa gentileza y bondad de Dios cada día, porque ese es mi gozo, ver Su mano bondadosa viniendo hacia mi, una palabra amable, una bendición. Incluso en los días malos, siempre hay un acto de bondad para conmigo, porque esa es mi revelación, Él es la Persona más gentil, más bondadosa que he conocido en mi vida entera.
Amado, Él no va a descansar hasta que tú tengas una revelación de lo que Él realmente, realmente es, y Él va a respaldar esa revelación con experiencia, esta es la clase de cosas que el ama hacer. Él es fiel.

Desde este día en adelante, para ti no habrá tal cosa como “un día bueno y un día malo”, solamente habrán días de gracia. Y algunos días, la gracia de Dios te permitirá disfrutar lo que está sucediendo, y algunos días la gracia de Dios te permitirá tener resistencia y paciencia, soportar, resistir lo que está ocurriendo. Pero no pienses más acerca de lo bueno y lo malo, simplemente disfruta la gracia que está presente, y de esa gracia vendrá una expectativa de “sé que vas a hacer algo hoy, yo solamente quiero estar vivo para ti, para poder verlo, para esperarlo, hablar acerca de ello, vivir en ello, experimentarlo, adorarte y glorificar Tú nombre”. No habrá más días buenos y días malos, solo días de gracia, ¡esto es grande! “días de gracia”, y la gracia de Dios va a venir y a traer con ella la naturaleza de Dios, para que puedas conocerlo a Él para, que puedas conocerlo a Él, y descansar en Él, y vivir en Él, y moverte en Él, y adorarlo a Él, representarlo a Él ¡oh mi Dios!...

 Traducción por Claudia Juárez Garbalena
Transcripción por Élida Scarano



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