NUESTRO PRIMER MINISTERIO. Capítulo 2. “MINISTRANDO AL SEÑOR” EL PODER DE SU PRESENCIA. POR ROXANNE BRANT
L a Biblia dice muy claramente que la prioridad del cristiano es ministrar al Señor. Dios es Quien establece esta prioridad. Aun en sentido corporativo, cuán claro vemos leyendo las Escrituras que, la razón por la cual existe la iglesia, es primeramente para ministrar al Señor; en segundo lugar, ministrar a los santos, y después, ministrar a todos los hombres naturales. La primerísima razón por la que fuimos bautizados en el espíritu no fue para que testificásemos a los hombres sino para que adorásemos al Señor, para tener comunión con Él. Cuando ponemos esto en primer plano, todas las demás cosas esenciales de la vida del cristiano caen en su debido lugar. Es por este motivo que el espíritu capacita al creyente para que hable en lenguas desconocidas y sobrenaturales, con las cuales se adora a Dios convenientemente. Nosotros no podemos cumplir correctamente nuestro primer ministerio para Él sin la manifestación del espíritu de hablar en lenguas. Siempre que...