DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

domingo, 22 de abril de 2018

Delicias a Tu diestra para siempre. Por Claudia Juárez Garbalena. Reunión Virtual No.1


Les presento nuestra primera reunión virtual. Pido a Dios sea para Su gloria, honra y alabanza y bendición de Sus amados hijos. Dios les bendice!



Delicias a Tu diestra para siempre
Por Claudia Juárez Garbalena

Hace más de 12 años, me encontraba leyendo el libro de los Salmos y me topé con la siguiente escritura:

Salmos 27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

¡Me impactó tremendamente lo que David escribió por inspiración en este Salmo! ¡LA HERMOSURA DE JEHOVÁ!... LA HERMOSURA DE JEHOVÁ…

Le dije a Dios: ¡Tengo mas de 20 años conociendo tu Palabra y no tengo la menor idea de lo que habla David aquí! ¿Dios, qué es tu hermosura? ¿De qué habla David?” así que hice la misma petición a Dios que le hizo David. Demandé a Dios poder contemplar Su hermosura y estar en Su casa todos los días de mi vida para inquirirlo a Él.

Yo casi olvidé mi petición, ¡pero nuestro Padre fue asombrosamente amplio y generoso al responderme! Comencé a ver cosas en Su Palabra que no veía, a entender de Su amor, ternura, bondad y naturaleza de una forma en que no entendía… ¡Me dio sueños, visiones y revelaciones, e hizo que yo entendiera Su gracia como nunca antes la había visto ni entendido! Llegué a estar abrumada, sobrepasada y muy emocionada al recibir tanto de Él en tan poco tiempo…

Y en algún punto le pregunté “¿Porqué puedo ver tan nítidamente cosas que por muchos años no veía?” Y me llevó a Mateo 7:

Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 

7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 

7:10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Dios me dijo: “¡Tú me lo pediste!”

Pensamos que Dios es un ser complejo, lejano, caprichoso, de mal carácter, impredecible y difícil de complacer, incluso la religión nos ha enseñado a temerle y a que Él es inaccesible. Pero Su Palabra nos muestra a un Padre rico en gracia, deseoso en bendecirnos y paciente y bondadoso y amoroso con nosotros de una forma en que no imaginamos.

Por siglos el enemigo de Dios usando la religión nos ha hecho creer que Dios es alguien malo e inestable a Quien debemos rogar lo suficiente para que se digne a escucharnos, y nos ha presentado a un Salvador a medias a quien debemos agradar para obtener finalmente esa salvación que hizo disponible. Pero la Palabra de Dios ES CLARA.

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

Jesucristo fue la voluntad de Dios hecha carne. Y la Biblia dice que él anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Jesús manifestó la bondad de Dios, Su generosidad para con el abatido, el enfermo, el que nada tiene. Jesús es nuestro hermoso Salvador que presentó a toda la humanidad la naturaleza de su Padre y el nuestro por gracia de Dios.

Qué hermosa es la parábola del “Hijo prodigo” o mas bien, “Del Padre que perdona”; en esta historia somos testigos de un Dios paciente, generoso, no rencoroso que respetó la libre voluntad de Su hijo hasta que él volvió en sí y quiso volver a casa de su padre después de haber mal gastado todo lo que en vida le había heredado. ¡Imaginen la impertinencia de este hijo! ¡Pedir una herencia aun con su padre vivo! Su padre se la concedió y vio pacientemente como la malgastó de la forma mas estúpida y necia, y esperó a que abatido por su propia necedad, viniera a buscar de nuevo su refugio.

Este padre no le recibió con reproches, regaños y reclamos, ni siquiera con un “te lo dije”. Corrió hasta él, lo abrazó, ¡lo besó e hizo una fiesta para recibirle!

Jesús en esta historia habla de la naturaleza de nuestro Padre celestial Quien nos ha dado una vasta riqueza en Cristo y Quien no te controla para que la uses como debieras. Dios te da tu ‘talento’, y te permite administrarlo como tú así lo decidas. La forma en que manifiestas tu vida espiritual interior y que se refleja en el exterior, depende de cómo administras la gracia que te ha sido concedida, eso es una decisión individual. Él te deja ir con esa herencia y si deseas, “mal gastarla” queriendo decir que no la aprovechas. Siempre tendrás la puerta abierta para regresar a Él y recibir más de Su generosidad. Pero si tú decides “acrecentar” el “talento” que te ha sido dado, Dios te abrirá puertas y caminos de entendimiento y luz en Su Palabra. Todos recibimos la misma medida del espíritu, la misma herencia, pero lo que manifestamos espiritualmente depende de nuestro interés en administrar nuestra herencia.

Su gracia no es un pretexto para vivir mundanamente, pero sí un retrato de Su incomparable amor y de Su gran bondad para con nosotros.

Tenemos un Padre bueno y gentil y amoroso deseoso de mostrarnos esa herencia en Cristo que nos ha dado y deseoso de llevarnos a lugares de delicados pastos donde nos hace descansar.

Y es curiosa la actitud del segundo hijo en esta parábola. Él nunca se fue de casa, pero su corazón no estaba cerca de su padre, lo veía en forma distante y no disfrutaba de la herencia que también le había sido dada. Ambos dejaron de relacionarse con su padre, uno estando fuera en el mundo, y el otro estando “cerca de casa”, viviendo en el mismo techo que el padre, pero sin conocerle y disfrutar de su amor.

La misma cosa ocurre hoy entre los hijos de Dios. Puede que se vayan al mundo y participen en la misma carrera que corren todos: por éxito y dinero o diversión; o el hijo que aparentemente está cerca de su iglesia o grupo, pero sin conocer el corazón de nuestro Padre.

La Biblia NO ES un libro de reglas, sino un libro dictado a santos hombres de Dios, que nos muestra al DIOS OMNIPOTENTE QUE HA CREADO TODO y Su asombrosa historia para rescatarnos del poder de las tinieblas. Si la lees entre líneas y con el pre-conocimiento de la religión que dice que “Dios es el dador del bien y del mal”, eso encontrarás en sus páginas, pero si vas a ella pidiendo a Dios luz y entendimiento y pidiéndole conocerlo y relacionarte con Él, DIOS VA A RESPONDER TU ORACIÓN, TU GEMIR Y TU NECESIDAD.

Dios desea mucho más que suplirte tus necesidades. Dios desea una relación viva y cercana contigo. JAMÁS encontrarás mayor satisfacción y plenitud que en Su presencia.

El siguiente es un salmo de David, el dulce cantor de Israel, un varón conforme al corazón de Dios:

Salmos 16:2 Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.

16:5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. 

16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

16:7 Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.

16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

16:9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;

16:10 Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

16:11 Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.


El propósito de asistir a una reunión o congregarse, siempre debe ser CONOCER EL CORAZÓN DE NUESTRO PADRE. Las reuniones o servicios no deberían ser un “amuleto”, un deber, un compromiso con Dios o con la gente o una vía para tratar de “empujar” a Dios a que nos dé algo, o para simplemente acumular conocimiento.

Un lugar de reunión debe ser un refugio y un lugar donde nuestras baterías espirituales son recargadas, siempre debería haber liberación y sanidad, al salir del lugar donde asistes buscando a Dios, deberías salir conociéndolo un poco mas mientras entiendes Su naturaleza, Su corazón. Dios es un Ser gentil y amoroso que intenta por todos los medios tener comunión con Su gente. Dios no simplemente desea poner demandas sobre ti, sino hacerte entender cómo funciona la vida, ya que Él mismo la diseñó, Él desea mostrarte Su plan de redención llevado a cabo por Jesucristo, nuestro glorioso Salvador.

Si tienes una interrogante, en Él y Su Palabra siempre encontrarás la respuesta. ¡Fíjense lo que decía David!!!: En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Salmos 84:1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

84:2 Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

84:3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

84:4 Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Selah

84:5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.

84:6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.

84:7 Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.

84:8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob. Selah

84:9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.

84:10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.

84:11 Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.

84:12 Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía [que está confiado, que espera, que descansa].

Salmos 9:10 En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.

Si tu conoces a Dios, si sabes que Él es absolutamente fiel y bueno y amoroso y justo y rico en gracia y que solo desea el bien para los Suyos, vas a descansar en Él.

Que el Dios de amor te muestre Su Rostro y resplandezca en ti Su luz y descanses así, en lo que Él es y en lo que te ha hecho ser en Cristo. Circunstancias adversas siempre vamos a tener, así es la vida en este mundo, y nuestra vida no debe depender de ellas. Como creyentes, nuestro descanso, refugio, consuelo, suficiencia y sanidad están en Dios y en Su Hijo Jesucristo.

En el amor de Cristo,

Claudia Juárez Garbalena

0 comentarios:

Publicar un comentario