Bendecido en más de una forma. De Joseph Prince
Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. No debemos tratar de obtener paz con Dios. Ya tenemos paz con Dios, habiendo sido justificados por la fe a través de nuestro Señor Jesucristo. Esta paz con Dios nos trae la paz de Dios, la cual guarda nuestros corazones y mentes (Filipenses 4:7). Entonces, la paz de Dios dentro de nosotros también se traduce en la paz de Dios fuera de nosotros: en todas nuestras circunstancias externas. Al hacer nuestra esta paz, en primer lugar, vamos a encontrar que lo que normalmente nos causa mucha preocupación y ansiedad ya no lo hará. En segundo lugar, no solamente todo nos ayudará a bien, sino que también seremos bendecidos de muchas maneras. Esto es lo que sucede cuando Jesús, el Príncipe de Paz, es nuestra paz. Una miembro de nuestra iglesia, aunque estaba enferma de cáncer, disfrutó de la paz de Dios, sabiendo que Él era su sanador. Más tarde recibió la confirmación de d...