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MATEO 10:8

viernes, 8 de diciembre de 2017

EL VALOR DE ORAR EN LENGUAS. 2a. Parte. De Joseph Prince



El mundo, especialmente Hollywood, retrata que alguien genial es aquel que usa palabrotas, que no tiene control sobre su boca. Si tú le dices a alguien que no puede controlarse “no tienes ni siquiera control sobre tu propia boca”, la gente dice “yo puedo parar cuando quiera”, no, no es cierto no pueden controlar su lengua, están influenciados por espíritus malignos, eso es posesión y eso no es genial, esa persona no está completa, no es un ser entero.

Vivir como un animal, simplemente siguiendo los instintos de tu cuerpo eso no es genial, una persona genial es alguien que está integra, completa, y el espíritu santo controla su espíritu, alma y cuerpo ¿entienden? Alguien “genial” es alguien que está integrado, alguien que está verdaderamente en paz, que ama a su familia, que ama a Dios y que camina en victoria y en paz. Eso es ser genial porque servimos a un genial, genial Dios, ¡amén! el mundo puede hablar de esa genialidad todo lo que quiera, pero eso no es ser genial, no es genial alguien que actúa lleno de ansiedad, lleno de preocupaciones, que levanta la voz a su esposa, golpeando en la mesa y hablando palabras sin control, eso no es genial, estas actuando como una mujer sin control, y perdonen señoras aquí. No tener control de ti mismo es tener posesión diabólica. No, el espíritu santo ese sí que es genial.

Infortunadamente los cristianos carismáticos quieren impresionar a la gente, y piensan que recibir el espíritu santo de una forma quieta que es algo anormal. Y si, recibir el espíritu santo realmente es algo sobrenatural, pero ellos se pasan al terreno de lo espectacular quieren tener todo ese espectáculo de la gente sacudiéndose, parece que esa gente está siendo electrizada, y dicen que eso es ser bautizado en el espíritu santo. Estoy seguro de que han visto cosas como estas.

No, todo ese movimiento y ese espectáculo no es el espíritu santo eso es su carne, porque, escuchen gente, lo que hacen parece que no tiene control de ellos mismos, ¡pero miren a Jesús! él estaba LLENO del espíritu santo y no pueden encontrar a alguien que sea más sano, más santo, más estable, más calmado, más poderoso, más ecuánime, más compasivo que Jesús, y la Biblia dice que él estaba lleno del espíritu santo ¡amén!

Si yo digo que estoy lleno del espíritu santo, pero luzco raro, eso no es un buen testimonio. Lo que quiero decir es que no tienes que parecer un loco para tratar de convencer a la gente que has sido bautizado en el espíritu santo. Jesús estaba lleno del espíritu santo y no lo encontramos haciendo cosas como esas, ¡amén! yo entiendo que a veces hay movimientos o cosas especiales en el espíritu, y se siente y se ve eso, bueno pueden disfrutar ese fluir del espíritu, pero eso no es siempre. Pablo dijo que debemos ser sobrios y cuando todo el mundo está tranquilo y estamos compartiendo la Palabra, y estamos enseñando, y de pronto sale alguien que se revuelca o empieza a ser desordenado, se tira al suelo, eso es desorden. Y no me mal entiendan, no estoy diciendo que a veces el espíritu santo no dé evidencia, porque a veces si lo hace, a veces al ministrar yo he sentido que mi mano tiembla porque la unción es realmente muy fuerte, y yo sé que ese es un movimiento especial de Dios, pero ¿saben algo? Yo estoy todavía en control, no se trata de que mi mano me está llevando por ahí, por todos lados sin control. Yo soy realmente una persona muy celosa de la forma que mostramos el espíritu santo, no quiero que se mal represente, y algunos cristianos carismáticos parecen cristianos locos.

Así que simplemente voy a decirles que la forma número uno de fluir con el espíritu santo es hablando en lenguas. Si tú haces todas estas cosas brincando, saltando, contorsionándote en el suelo, pero no estás hablando en lenguas, eso no es ser lleno en el espíritu santo, no estas siendo lleno con el espíritu ¿me entienden? Y ahora quiero regresar al tema de la intercesión.

Había un gran hombre de Dios, olvide su nombre ahora, y la historia que voy a narrarles es verdadera, él iba conduciendo en una carretera, su esposa estaba durmiendo, y él sintió que el espíritu le avisaba que había peligro, y cuando sientes ese sentido de peligro, ¿cómo oras? Cuando por ejemplo sientes ese peligro sobre alguien en específico, si ese alguien en específico está en la escuela, y tú estas cocinando en casa, tú sientes esa sensación de que Juanito Brinquito está en peligro, que está en problemas, sabes que algo está pasando a Juanito Brinquito, ¿qué es lo que haces? ¡Hablamos en lenguas! ¡Tenemos este regalo que Dios nos ha dado para esta dispensación! Ni siquiera tienes que arrodillarte para orar en lenguas, puedes estar trabajando y hablando en lenguas, puedes estar manejando, cocinando y simplemente comienzas a orar en lenguas ¿me escuchan gente? Este es un regalo especial para esta dispensación, la gente en el Antiguo pacto nunca tuvo este regalo. Moisés no lo tuvo, David no lo tuvo, Ester no lo tuvo, Rut no lo tuvo, Salomón no lo tuvo, ninguno de ellos lo tuvo porque Jesús dijo “la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adoraran en espíritu y en verdad, refiriéndose a orar en lenguas.

Ellos nunca tuvieron esto, y nosotros lo tenemos ahora. Imagínense, ellos no tenían este regalo y en su lengua natal podían hacer oraciones muy poderosas al cielo, ¿¡cuánto más ustedes y yo hoy con esas lenguas dadas por Dios, habladas por nuestros labios podemos hacer oraciones con poder!? ¿me escuchan iglesia? ¡Aleluya! Vamos a sacar ventaja de esto, así que si no sabes porqué orar, simplemente deja que el espíritu santo fluya, solamente ora con el espíritu. Tú puedes orar con el entendimiento: “bueno yo no sé qué está pasando con Juanito Brinquito, solo sé que está en una situación, así que Padre yo oro a través del espíritu por él”, y comienzas a orar hasta que sientes que se ha dado la liberación, hasta que sientes alivio, y no tienes que dejar de cocinar, simplemente sigues orando en lenguas, estas tomando la salsa de soya y poniendo sal, y tú sigues orando en lenguas ¿Cuántos de ustedes están bendecidos que tenemos este regalo?

“Pastor yo creo que la gente que verdaderamente ora con pasión debe arrodillarse”, bueno si tú quieres arrodillarte, ¡arrodíllate!, pero si de pronto percibes ese sentido de peligro, ojalá que estés en casa para que te pongas sobre tus rodillas. No todos somos así, algunos de nosotros trabajamos. Así que puedes estar conduciendo o enfrente de la computadora, y cuando sientes ese sentido del peligro ¿qué vas a hacer? ¿Arrodillarte? a veces simplemente no puedes hacerlo, y si Pablo hubiera dicho que esta es la única forma de orar, ¿cómo lo hubiera hecho él si iba de ciudad en ciudad? no hubiera sido capaz de moverse o de viajar tanto si hubiera estado todo el tiempo sobre sus rodillas ¿me escuchan? Así que no caigan en esta idea de que deben de estar en cierta postura para orar en el espíritu. Si estoy en casa, y siento esa necesidad de arrodillarme para concentrarme a orar, lo hago. Pero si no lo puedes hacer, no te sientas culpable. Puedes estar mirando la televisión, mirando el fútbol y aun puedes estar orando en lenguas, y alguien me preguntó “¿de verdad puedo hacer eso?” Sí, claro que puedes, tú puedes estar viendo la tele y orando a la vez, y tú oras hasta que se da la liberación, hasta que sabes que eso ha sido escuchado, hasta que sabes que Juanito Brinquito está bien.

Y esta es la razón por la cual no sabes todo lo que estas orando ¿te imaginas si supieras todo lo que estas orando? sería muy difícil. Digamos que en este momento estas orando en lenguas por Juanito Brinquito, y quizás el espíritu está orando: “¡oh! Dios el diablo está planeando algo contra Juanito Brinquito, él tiene un plan con sus secuaces por el próximo año, Padre yo te pido que pongas a Juanito Brinquito en el lugar correcto en el momento correcto”, si entendieras lo que el espíritu santo está orando, ¿qué crees que pasaría? Juanito Brinquito no vería nunca mas la luz del día. Por los siguientes días no lo dejarías ir a la escuela, no lo dejarías ir al cine ni a ningún lugar porque estás entendiendo lo que estas orando, entenderías que está en peligro, vas a querer resguardar a Juanito Brinquito en casa. Así que estamos gozosos de que no sabemos por lo que estamos orando mientras oramos en lenguas, siempre y cuando veamos resultados.

Así que voy a volver a esta historia de este hombre de Dios que percibió una amenaza de peligro, él venía manejando en carretera y comenzó a orar en lenguas. Su esposa estaba durmiendo, y él estaba orando en voz baja en lenguas, y otra cosa tampoco tienes que cerrar los ojos necesariamente cuando oras, quizá esto sea algo muy elemental, pero hay gente de muchas denominaciones que me escuchan que creen que tienes que cerrar los ojos cuando oras, bueno David decía que él levantaba sus ojos al Señor para orar. Jesús también ponía sus ojos en el cielo para orar, nosotros cerramos los ojos para concentrarnos eso es todo, pero ¿sabes algo? Hay circunstancias, como esta, en las que no puedes cerrar los ojos.

Así que este hombre de Dios continuaba orando en el espíritu, y él sintió esa liberación ese alivio. No sé exactamente cuánto tiempo oró hasta que sintió ese alivio, la liberación. Entonces, mientras iba manejando vio un camión inmenso que estaba fuera de control y que venía en sentido contrario en dirección hacia él, él comenzó a sudar. Justo al lado de él había un pequeño auto, y el camión se movió hacía el carril de al lado, y se impactó contra ese pequeño auto que venía justo al lado de él, y vio que el coche prácticamente desapareció. Él inmediatamente vio por el retrovisor y había humo por todos lados fue un momento difícil, y la esposa se había despertado, y él le dijo que hablara en lenguas. Así que él se bajó del auto y se acercó a ver qué era lo que había ocurrido, y si podía ayudar, y cuando llegó al lugar se dio cuenta que el auto estaba completamente hundido de la parte frontal incluyendo el asiento del conductor, pero el conductor no estaba allí, el conductor estaba en el asiento de atrás, y estaba completamente ileso. ¿Cómo pudo ser que este hombre se pasara del asiento del conductor al asiento de atrás y quedara ileso? ¿Cómo se removió el cinturón de seguridad y llegó hasta el asiento de atrás? ¡nadie sabe eso! él no tenía ningún daño. El hombre estaba en shock, y mientras este hombre de Dios estaba viendo dentro del auto, el espíritu santo le habló y le dijo: “esto es por lo que estabas orando en lenguas”. Si tú te guías con entendimiento para orar en lenguas, ¡nunca podrías hacer una oración semejante! ¿!puedo tener un gran amén!?

Así que si sientes esa sensación de peligro, tu simplemente oras en lenguas, comienza a orar en lenguas. Puedes estar en una reunión importante y aun estar hablando en lenguas. Yo pido a Dios que podamos hacer más intercesión con la oración. Hoy solamente estamos dando un vistazo a este tema de la intercesión, simplemente estamos dando un vistazo a diferentes temas.

Otro río en este tema de orar en el espíritu es una gran bendición en este mundo moderno, es el río llamado “el refrigerio,” el río del descanso y el reposo, ¿ustedes sabían que la Escritura dice que si hablas en lenguas eso es un descanso para ti?, Pablo citó esto del libro de Isaías, en 1 Corintios 14:

1 Corintios 14:21 En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.

Notamos que en 1ª Corintios 14 Pablo habla muchísimo acerca del hablar en lenguas, y dentro de lo que Pablo está hablando aquí cita Isaías. Nadie en el Antiguo Testamento, incluyendo a Isaías, habló en lenguas, esto es algo que ocurrió en nuestra generación, y en 1ª Corintios 14 dice: “en otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor”. Ahora vamos a Isaías de donde Pablo tomó esta cita:

Isaías 28:11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,

12 a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír.

Este es el reposo, el refrigerio para el creyente. Hay cristianos que luchan con esta idea del hablar en lenguas aun cuando Dios dice que es el refrigerio y el reposo para nuestras almas. Nosotros podemos darnos cuenta qué tan poderosa es una verdad por la oposición que presenta esa verdad. Puedes ver qué tanto el diablo aborrece una verdad por la oposición que le hace, así vas a darte cuenta de cuan poderosa es, por ejemplo la gracia, el diablo aborrece este mensaje muchísimo, y él presenta una oposición muy poderosa contra la gracia, y otra enseñanza que el aborrece es sobre el hablar en lenguas. ¿Han notado que a lo largo de la historia de la iglesia la gente está peleando unos con otros por el simple tema del hablar en lenguas? hay iglesias que se han dividido a causa de este tema, pero ¿saben algo? La Palabra de Dios está ganando. Mas y más gente está hablando en lenguas. Aquellos que se oponen, simplemente están perdiendo este privilegio. En la Escritura Dios predijo que en el futuro habría este regalo ¿no es maravilloso nuestro Dios? Dios vio anticipadamente nuestro mundo moderno y dijo: “voy a darles un regalo que los refresque, que les de reposo que les de descanso” ¡amén!

Hebreos 4:11 (KJV) trabajemos, por tanto, para entrar en ese reposo.

Ahora, ¿cómo puede esto ser un reposo y un descanso? la Biblia dice que debemos trabajar para entrar en nuestro reposo, este es el por qué muchos de nosotros hablamos en lenguas como si fuera un trabajo, hablamos en lenguas (el pastor habla el en lenguas) ¿es suficiente o no? Aun no, entonces sigo hablando hasta que finalmente piensas, bueno Isaías dice que es un descanso, pero yo siento que es un trabajo, bueno, la Biblia dice que trabajemos para entrar en el reposo, y estas en el camino hacia tu reposo mientras más hables en lenguas. Yo encontré años atrás, cuando me dediqué realmente a hablar en lenguas, que pasaron días para que realmente esto llegara a ser un reposo, después de mi dedicación, me tomó menos que eso para llegar a ese lugar, me tomó un día, después algunas horas, después menos de una hora. Así que puedo decirles que necesitamos aprender a orar en lenguas hasta que descansamos, hasta que entramos en ese reposo, hasta que ese río fluye libremente. Algunos de ustedes me dicen: “yo ya fui bautizado en el espíritu”, pero si te mantienes bebiendo y bebiendo ese espíritu fluirá como río de aguas vivas.

Aquellos que beben continuamente, fluye el río continuamente con esos ríos de aguas vivas. Si ya fuiste bautizado con el espíritu santo y hablas en lenguas constantemente, este río comienza a moverse muy rápidamente. Al principio se mueve muy despacio porque hay muchas rocas y obstáculos, y ese río se mueve muy muy despacio. Al principio no va a fluir o no va a brotar fluidamente, y al principio vas a sentir que es una carga, pero sigue haciéndolo, porque lo más que continúes orando en lenguas, vas a empujar toda esa basura que está en tu río, y lo más que ese río fluya, lo más limpio que va a estar hasta que tenga un fluido libre. Es tiempo para ti de comenzar de nuevo a hacerlo fluir.

Muchas veces sentimos dentro de nosotros estrés, miedos internos, ansiedades internas que incluso puede ser que ni siquiera tu pareja las conozca, que ni siquiera tu mejor amigo las conozca, y eso te limita, te está atando y te hace sentir nervioso enfrente de la gente, y solamente tú sabes qué es lo que ocurre. Quizá pueden darte ataques de pánico, pero el espíritu santo sabe todo esto, y ¿sabes una cosa? Este río que es el espíritu santo saca toda esa basura de ti, y lo más que ores en lenguas, lo más que vas a empujar todas estas cosas de ti.

¿Cuántos de ustedes saben que un río que corre libremente es un río con poder? Cuando hay una corriente rápida y fluida, ese es un río limpio. Así que este continuo hablar en lenguas nos limpia. Incluso, ¿saben que un río que fluye rápidamente produce electricidad? este río en nosotros produce, genera poder y te da luz ¡Amén! y la Biblia dice que trabajemos para entrar en el reposo, y yo me preguntaba ¿el reposo del que habla Isaías es el mismo del que habla Hebreos donde dice que trabajemos para entrar en el reposo? porque Hebreos está en griego e Isaías está en hebreo, y hay más de una palabra hebrea para “descanso” o “reposo”, una de ellas es “menuchah”. Este es el “menuchah” que tengo para mi gente dice en Isaías. Así que yo me preguntaba, ¿ese reposo del que habla Hebreos 4, es el mismo reposos en Isaías?, y tuve la idea de chequear en el contexto y ver lo que dice el Antiguo Testamento. Dios dijo: “juré que no entrarían en mi reposo” en Salmos 95:11, y me sorprendí porque “reposo” ahí es “menuchah”, la misma palabra en Isaías la cual cita el libro de Hebreos. Así que “menuchah” es esta misma palabra donde dice que trabajemos para entrar en el reposo, y ese trabajo es orar en el espíritu, tú trabajas para entrar en ese reposo, ¿me escuchan? Hablar en lenguas es un descanso.

Hay un médico cristiano que es especialista en el cerebro, su nombre es Carl Peterson, él hizo un estudio en una universidad de los Estados Unidos años atrás. Como hombre de Dios y profesional médico, él creía en su corazón que había un beneficio fisiológico en el hablar en lenguas y quería probarlo científicamente, así que hizo una prueba a alguien orando en lenguas.

¿Cuántos de ustedes saben que nuestro cerebro opera o funciona a través de impulsos eléctricos? Y cuando este médico hizo este experimento en alguien mientras hablaba en lenguas, encontró que al hablar en lenguas, el cerebro libera dos químicos que fortalecen el sistema inmunológico en un treinta por ciento. Una vez más, cuando tú oras en lenguas por algún tiempo, el cerebro libera dos químicos que dan fortaleza a tu sistema inmunológico en un treinta por ciento.

¿Saben ustedes que el sistema inmunológico es la primera línea de defensa en nuestros cuerpos?, mucha gente no muere a causa de ciertos tipos de virus, mueren porque su sistema inmunológico está comprometido. Una institución aquí en Singapur hace algún tiempo tuvo una epidemia y algunas personas sobrevivieron y otras no, enfrentando al mismo virus, al mismo enemigo y eso se debió a que el sistema inmunológico de algunas personas era fuerte, así que esta enfermedad no fue capaz de quitarles la vida. No era que la enfermedad fuera más o menos poderosa en los individuos, sino la diferencia fue la forma que resistió su sistema inmunológico.

Hay un padecimiento que se llama síndrome de deficiencia inmunológica, hay una carencia en ese sistema inmunológico, ese sistema está muy abajo, y las personas que son víctimas de esta enfermedad mueren de cualquier tipo de enfermedad, el primer virus que viene a agredirlos los devasta. Si están próximos al virus de neumonía, a ellos le da neumonía y si tienen a proximidad con algún otro tipo de enfermedad simplemente se enferman de ella, todo esto es a causa de que el sistema inmunológico tiene una deficiencia.

Hay gente que hace promesas vendiendo productos diciendo que eso va a fortalecer tu sistema inmunológico, que si compras tal y cual cosa esto va ayudarte a aumentar tu sistema inmunológico, que si compras por ejemplo este tipo de cama, eso va a aumentar tu sistema inmunológico, hoy en día usan esa publicidad en todos lados diciendo que si compras tal y cual cosa, eso va a aumentar tu sistema inmunológico, y la gente que tiene este problema intenta con medicamentos y productos, y durante algún tiempo la gente pone su confianza en estas cosas, y cuando alguna cosa pasa, se viene abajo su sistema inmune, y todo en el mundo natural le sacude, bueno nosotros tenemos respuestas que son inamovibles.

Así que este médico del cual les estaba hablando, encontró en su estudio que el cerebro secreta dos químicos al hablar en lenguas, y él dice que hay una parte del cerebro, y escuchen con atención, que se activa con el hablar en lenguas. Aparentemente esta parte del cerebro no tiene actividad normalmente, y esta parte del cerebro solamente es estimulada con el hablar en lenguas.

No piensan ustedes que cuando Dios por primera vez hizo al hombre, dijo: un día voy a dar a mis hijos este regalo de hablar en lenguas y va a estimular esta parte de su cerebro ¿Quién fue el que te hizo? ¿el psiquiatra? ¿los médicos? No, ¡fue Dios! ¿Quién te dio el poder de orar en lenguas? ¡Dios! ¿no crees que Él iba a darte algo que fuera de gran beneficio para ti?, hay gente que desprecia al hablar en lenguas, dicen: “Yo creo que el hablar en lenguas no es gran cosa”, ¿Cómo puedes decir eso?, ¿cómo puedes depreciarlo? Si mi hija Jesica me da una florecita, yo aprecio ese regalo, pero esta no es una pequeña florecita, este es un regalo del cielo, Dios no iba a darte algo que no te bendijera.

Y otra persona hizo otro estudio que no estaba relacionado con el que hizo Carl Peterson quien es creyente, este hombre era un incrédulo, de hecho la idea completa de su experimento era desacreditar el hablar en lenguas, y este hombre es un psiquiatra, pero olvide su nombre. Con el objeto de desacreditar el hablar en lenguas, él hizo pruebas en personas que estaban orando en lenguas, y después de este estudio, él se hizo creyente ¿saben por qué? porque él vio con sus propios ojos lo asombroso que es hablar en lenguas. Este hombre encontró tres resultados en esta gente que oraba en lenguas. Y que lamentable es que aun cristianos quieran desacreditar el hablar en lenguas, hay gente que son cristianos tradicionalistas y no creen en el hablar en lenguas. Algunos de ellos pueden ser gente de ciencia incluso.

Bueno, cuando este hombre hizo este estudio quedó en shock y él descubrió que hay tres cosas que ocurren cuando una persona habla en lenguas: número uno, su presión sanguínea baja. ¿Saben ustedes que en el mundo moderno especialmente en Singapur la presión alta es una de las causas número uno de muerte?, la presión arterial alta es como una bomba de tiempo, tú no sabes cuándo y dónde esa bomba va a explotar, y puedes tener cualquier tipo de problemas en el corazón o lo que sea a causa de esa presión sanguínea alta, es por eso que es importante bajar tu presión alta ¿me escuchan gente? Nuestra comida moderna tiene muchísima grasa y es muy salada, tu presión arterial aumenta cada vez que tomas sal. Así que permítanme decirles esto, necesitamos bajar nuestra presión arterial. Así que el primer resultado que encontró este hombre en su estudio, es que el hablar en lenguas reduce la presión arterial, así que mientras vas de camino al médico habla en lenguas.

El segundo resultado que el encontró en su estudio, es que al hablar en lenguas hay un significativo descenso en el estrés, ¿y sabían ustedes que el estrés es un asesino moderno? Somos una sociedad que anda de prisa, hay comidas rápidas y todo tipo de servicios rápidos, estamos corriendo todo el tiempo. Cuando grabo en televisión suelen decirme: “se terminó su tiempo Pastor Prince”, bueno ¿saben una cosa? Mientras yo enseño no me preocupo por el tiempo ¿saben por qué? Porque el tiempo de Dios es solamente uno y es lento. Dios siempre llega tiempo y Él nunca nos apresura. Cuando hubo aquella tormenta, Pedro y los discípulos estaban estresados, y Jesús con toda calma despertó y reprendió aquella tormenta, y los reprendió a causa de su falta de fe, la tormenta se calmó.
Así que debemos seguir el tiempo de nuestro Dios, hay personas que viven con mucha presión, con una ansiedad, siempre con prisa y en nuestros días hay enfermedades que nuestros abuelos ni siquiera habían escuchado que existían, en nuestra generación, en nuestro tiempo moderno hay términos y problemas que nuestros abuelos nunca escucharon mencionar, ¿por qué? A causa del estrés, porque hay un aumento muy grande de estrés, pensamos que podemos hacer muchas cosas. Antes simplemente se usaba el teléfono y ahora todos tenemos celulares, y la gente que no trae su celular siente que está incompleta, he visto gente completamente desesperada y cuando les pregunto ¿qué te pasa, que tienes?, me responden: “es que olvide mi celular”. Las personas se sienten incompletas, ésta es una ansiedad moderna, es como si no pudiéramos vivir sin él, pero ¿saben? alguna vez la gente vivía sin celular y créanme ellos vivían, ahora tenemos que estar todo el tiempo tocándolo y viendo que mensajes hay, qué es lo que está pasando, quién llamó. Y la gente se angustia “no me ha mandado mensaje, no me ha llamado”, esto nos causa gran estrés, y los publicistas hacen un trabajo tremendo al hacernos creer que no podemos vivir sin esos aparatos modernos, ellos hacen todo para convencernos de que no podemos vivir sin estos aparatos que nos conectan con el mundo, bueno, les voy a decir algo: no se estresen por esto, no tienen que contestar cada llamada, tú tienes un llamado celestial y muchas veces no lo atiendes, pero cuando escuchas el celular con un mensaje o una llamada tienes que contestar, realmente eso no importa, ¡libérate! vive en descanso, ¡refréscate a ti mismo! Si pasa una hora, dos horas y no tienes registrada ninguna llamada o mensaje, dices “¡oh! ¿qué está pasando? No me han mandado mensajes en la última hora ¿qué puede ser?” Nuestra vida moderna es asombrosa, es increíble.

Bueno, la tercera cosa que encontró este psiquiatra es que el hablar en lenguas fortalece tu sistema inmunológico un treinta por ciento, la misma cosa que el otro médico, con quien no tenía ninguna relación, encontró en su estudio.

Pero ¿saben? en realidad no necesitamos todas estas pruebas científicas para saber el poder que tiene el hablar en lenguas, para entender el corazón de nuestro Dios, sabes bien que el orar en lenguas te va a beneficiar. Yo he escuchado esta frase durante años que el hombre solamente usa el diez por ciento de su cerebro y algunos un poco más, los que somos menos inteligentes solamente usamos el diez por ciento de nuestro cerebro.

En 1993, durante ese periodo que les he descrito que pasé orando intensamente, Dios me mostró que podemos usar más de ese diez por ciento. ¿No creen ustedes que si Dios nos dio cerebro con tanta capacidad, solamente nos iba a permitir usar el diez por ciento? y Dios me dijo que el otro noventa por ciento del cerebro es activado con los dones o manifestaciones del espíritu santo, y cuando estás bautizado en el espíritu, tu ser entero se vivifica, es por esto que esos exámenes que hacen estos hombres de ciencia prueban como el cerebro y el cuerpo tiene una actividad diferente cuando se ora en lenguas porque se secretan químicos en partes del cerebro que no tienen regularmente actividad o que aparentemente no tienen actividad ¡Asombroso!

¿Y qué es lo que tenemos que hacer?  Bueno, toma ese diez por ciento que tienes de tu cerebro y sujétalo a Dios, así es como lo haces. Puedes decir: “Padre yo rindo mis pensamientos ante ti”, y si tú rindes esa parte de tu cerebro, el estrés se va a ir y permítanme cerrar con esto, el problema es que nuestra mente ha sido nuestro jefe por largo tiempo.

Antes de que seas renacido, tu mente tiene cierto desarrollo, y cuando renaces es como si tuvieras un bebé o un jovencito espiritualmente, es una mente joven. Tu mente va a decirte: “deja de hablar en lenguas, eso no tiene sentido, es irracional” ¿sabes por qué? Porque tu mente ha sido la que ordena, ha sido tu jefe por mucho tiempo, y cuando tú hablas en lenguas, tu mente va a comenzar a decirte “cállate, detente, eso es aburrido ni siquiera entiendo”, pero debes continuar orando porque Dios quiere que quien gobierne tu vida sea el espíritu, y que tu mente sea tu siervo, así es como Dios diseñó que fuera, y vas a tener una mente más inteligente de la cual Dios puede servirse. La mente va a decirte “¡cállate! ¡cállate!” y después de días va a seguir diciéndote ¡cállate! ¡cállate! Y finalmente la mente va a rendirse al espíritu, y es cuando una persona llega a ser completa, entera, integra, no va vas a extraviar tu mente, tu mente va a estar en tus manos.

El espíritu de Dios va a hacerte recordar los pensamientos de Dios, tu mente va a llegar a ser la mente de Cristo ¡amén! pero por ahora, tenemos esta mente que va y viene. Dios te dice en el espíritu “haz esta cosa”, y nosotros decimos “¿por qué? si no es lógico, no es razonable”. Jesús en su tiempo le dijo a Pedro: “echa las redes al lado derecho”, él respondió “no, ya pasamos ahí toda la noche y no hemos pescados nada, yo soy un pescador tú eres un carpintero”, si Pedro no se hubiera dado la oportunidad de obedecer al espíritu, nunca hubiera visto un milagro, el razonamiento de tu mente te roba las bendiciones de Dios, ¿me escuchas? Por eso es tan importante orar en el espíritu, lo más que lo haces vas a fortalecer esa parte en ti que Dios originalmente creó para que fuera el rey en ti, en tu vida.

Después de ser salvo, lo más importante es fortalecer tu espíritu, y eso es a través de hablar en lenguas. Lo más que ores en lenguas, lo más que tu espíritu va a llegar a fortalecerse, y tú vas a ganar estar por encima de tu mente, y tu espíritu va a gobernar tu alma, y tu mente va a controlar tu cuerpo y es entonces cuando vas a llegar a estar completo, este es nuestro descanso y reposo.

Oración

Padre te adoramos por esa ofrenda de amor de nuestro Señor Jesucristo, él es un olor fragante que nos ha salvado delante de ti, él es nuestra ofrenda de paz, te adoramos Padre a través de nuestro Señor Jesucristo quien te deleita. Él es nuestra justicia, él es nuestro favor, él es nuestra aceptación delante de ti, no podemos pararnos delante de ti por nosotros mismos ¡oh Señor! tenemos temor de nosotros mismos, pero Tu nos ves a nosotros en él, estamos para siempre en él, y te damos gracias Padre de que en él somos profundamente amados, altamente favorecidos, grandemente bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, te damos gracias Padre de que él es el más grande regalo a la humanidad, y queremos simplemente decirte, Padre, que lo apreciamos, que apreciamos la vida de nuestro Señor Jesucristo, agradecerte que diste lo mejor del cielo por nosotros, y muchas gracias porque ahora tú nos das libremente todas las cosas.

Padre cualquiera que sea el milagro que tu gente necesita ahora, cualquiera que sea el avance o liberación que necesita, envíala desde el cielo, envíala desde tu diestra donde está tu Hijo, envía sanidad desde tu santuario, envíanos tu liberación, envía ese avance en el área que necesitamos, envíanos Tu gracia Señor, envía Tu misericordia a cada individuo aquí Señor, a todo aquel que escucha mi voz envíale tu salvación, enséñale la fuerza de tu diestra una vez más, y magnifica el nombre de Tu Hijo una vez más en nosotros. Te adoramos Señor en espíritu y en verdad. Te adoramos Señor con todo nuestro corazón, traemos la ofrenda de nuestro amor hasta Ti, y bendecimos tu santo nombre, Tú has hecho acepto este sacrificio de olor fragante, Padre, te adoramos con todo el corazón. Permitan que su espíritu lo adore a Él, hablen con Él ahora mismo en el espíritu, y permitan que su corazón se exprese a Él, ora en lenguas, que tu espíritu hable con Él. Padre amado te adoramos, te agradecemos Señor por tu bondad hacia nosotros, te damos las gracias por lo que Jesús significa para ti y aun así, Tú lo diste por nosotros, te lo agradecemos de todo corazón, gracias Señor en el nombre de Jesús ¡amén!


Traducción por Claudia Juárez Garbalena
Mi inmensa gratitud a Élida Scarano por su invaluable trabajo al transcribir este documento.

SABIDURÍA AL TRATAR CON LA GENTE. Por Carolyn Molica.

A eso de las 7:30 de la noche, me encontraba escribiendo en una cafetería local cuando escuché a una cliente preguntar: “¿Aun hay brownies de chocolate doble?”, el cajero dijo: “No, se terminaron todos”. Yo quería saltar y gritar: “¡no, no se han terminado! Yo vi que los puso en el cuarto de atrás hace casi una hora”. Yo sabía que no estaba bien que el empleado retirara todos los pastelillos tan temprano, pero en realidad no era de mi incumbencia.

A veces pensamos que somos inspectores o fiscalizadores del mundo y metemos nuestra nariz en donde no debemos. Proverbios 9:7-8 nos dice: “El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; el que reprende al impío, se atrae mancha. No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará.” ¿Cuántas veces hemos cometido este error? Hay un tiempo y un lugar para todo, pero sólo el Señor sabe esa hora y ese lugar. Es por eso que es tan importante caminar por el espíritu y no por la carne cuando tratamos con la gente, sobre todo cuando se trata de corregir algo que creemos que es un error.

En realidad no es nuestro asunto preocuparnos por lo que otras personas están haciendo o no, a menos que, por supuesto, se nos haya dado autoridad ya sea en un lugar de trabajo o en una situación familiar donde tratamos con niños o cualquier otra situación en la que se nos haya asignado autoridad específica sobre personas.

Pero con los extraños e incluso con amigos, tenemos que esperar hasta que ellos nos pidan ayuda, a menos que el Señor nos empuje en esa dirección para ayudar. Debemos estar ocupados haciendo lo que se supone que debemos estar haciendo y permitir que el Espíritu Santo y la sabiduría de Dios nos guíen en relación con otras personas. El Señor no me estaba instruyendo a decir nada sobre los brownies. Era yo quien quería regañar al chico porque pensé que estaba equivocado por no ofrecerse a ir a buscar los brownies para la señora.

Si el espíritu santo me hubiera dicho que dijera algo, lo habría hecho, pero no lo hizo, entonces yo simplemente necesitaba guardar silencio (¡y dejar de quejarme en voz baja sobre ello también!). Hacemos un montón de murmuración y quejas sobre las personas en vez de orar por ellos. Tenemos que recordar que Dios los ama tanto como Él nos ama.

Filipenses 2:14-16 nos dice: “Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida...”

Cuando se trata de reprender o corregir, es esencial que seamos guiados por el espíritu de Cristo dentro. La motivación tiene que ser el amor de Dios, y no un regaño farisaico de un “sabelotodo”. Si el amor no es nuestra motivación, tenemos que empezar por hacerlo nuestra motivación, siempre y en todo.

Si el Señor no nos está diciendo que corrijamos una persona, entonces la mejor cosa que podemos hacer es orar por ellos. Mateo 9:38 nos dice que oraremos por obreros para ayudar en la cosecha y está hablando de la cosecha de almas para la gloria de Dios. Todo el mundo necesita ayuda cuando se trata de vivir verdaderamente la mejor vida a la que Dios nos ha llamado.

Yo no sé toda la historia del porqué recogieron los brownies al cuarto de atrás antes de tiempo y entrometerme en ello no era la voluntad de Dios.

Incluso cuando tenemos mucho que compartir, y buenos consejos y gran sabiduría, la Biblia también dice: “ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen”. "¿Es eso lo que queremos? ¡Por supuesto que no! Y el Señor tampoco quiere eso para nosotros. Él nos avisa cuándo dar un consejo y cuándo no.

En lugar de saltar en situaciones en que el espíritu no nos ha conducido, podemos orar. De esa manera no nos lastimaran [ni lastimaremos], y la gente que quiere oír la verdad y que quiere vivir una vida más santa tendrán la oportunidad de crecer.

Con amor en Cristo,

Carolyn

Traducción: Claudia Juárez Garbalena


Originalmente publicado el 27 de julio de 2015.

martes, 5 de diciembre de 2017

Dios te conoce íntimamente. Devocional. De Joseph Prince



Mateo 10:30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

Por mucho que ame a mi esposa y a mi hija, nunca me he tomado la molestia de contar la cantidad de cabellos que tienen sus cabezas. No tengo tiempo para hacerlo y dudo que desee hacerlo.

Cada día, tu cabello se cae. Sin embargo, Dios sabe cuántos cabellos quedan en tu cabeza. ¡Y también sabe cuántos están volviendo a crecer! Él lo sabe porque se toma la molestia en contarlos una y otra vez. Cuando se trata de ti, siempre tiene tiempo para cada pequeña cosa sobre ti.

Entonces, cuando Jesús dijo: "Pues aun vuestros cabellos están todos contados", no estaba exagerando. Él nunca exagera. Él quiere decir lo que dice y dice lo que quiere decir. Entonces, que el Señor diga que todos los cabellos de tu cabeza están contados significa que quiere que sepas que Dios está muy interesado en ti y que tiene un conocimiento íntimo de ti: de tu cuerpo, familia, finanzas, relaciones... ¡de todo en tu vida!

Él conoce el dolor que has estado teniendo en tu cuerpo. Él es consciente de la preocupación financiera que le has estado ocultando a tu familia. Él ve cómo tu desagradable jefe te está tratando. Él comprende las heridas que guardas en tu corazón. Él escucha el clamor de tu corazón por un milagro.

Tu Padre celestial quiere que sepas que siempre que algo te preocupe, Él no lo pasa por alto, incluso si se trata de tu mascota, como descubrió una miembro de nuestra iglesia. Ella entró en pánico cuando descubrió que su tortuga se había quedado ciega. Entonces, al recordar mis mensajes sobre la confesión de sanidad en nuestros cuerpos, ¡ella hizo lo mismo con su mascota! ¡Tres meses después, los ojos de la tortuga estaban abiertos y podían ver!

Dios te conoce íntimamente. Él conoce cada pequeño problema que te preocupa y cada una de las cargas que tienes. Y cuando te acercas a Él en busca de ayuda, Él tiene todo el tiempo para ti como si no existiera nadie más. ¡Así de valioso eres para Él y esta es la forma en que Él está absorto en ti!


 Traducción por Claudia Juárez Garbalena

ESTABAIS MUERTOS EN VUESTROS DELITOS Y PECADOS. Por Claudia Juárez Garbalena

Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados…

Pecadores “grandes” o “pequeños”, todos estábamos MUERTOS EN DELITOS Y PECADOS hasta llegar a Cristo. El más cruel asesino a la par que la mas “buena persona” en esta tierra están IGUALMENTE MUERTOS si no tienen a Cristo. Cada ser humano en esta tierra, sin importar su condición u obras, necesita un SALVADOR, el cual es JESUCRISTO. Pecados grandes o pecados chicos, todos quedan borrados a través de la sangre de Cristo cuando alguien recibe al Hijo de Dios como el Señor y Salvador de su vida y cree que Dios le levantó de los muertos (Romanos 10:9,10).

Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

2:3 entre los cuales también TODOS NOSOTROS vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y ÉRAMOS POR NATURALEZA hijos de ira, lo mismo que los demás.

TODOS nacemos con un “defecto de nacimiento”, todos llegamos a este mundo con la naturaleza caída de Adán que está muerta espiritualmente. Únicamente hay VIDA en el Señor Jesucristo, no hay otro camino. Jesucristo es El Camino, La Verdad y La Vida y NADIE viene al Padre SINO ES A TRAVÉS DE ÉL.

Efesios 2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

2:5 aun estando nosotros muertos en pecados, NOS DIO VIDA JUNTAMENTE CON CRISTO (POR GRACIA SOIS SALVOS),

Nadie puede ganar esa salvación o entrada de acceso al Padre por sus propias obras o méritos. Recibir la vida eterna o la salvación a través de Jesucristo es por LA GRACIA Y LA MISERICORDIA DEL PADRE.

2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

¡Esta es nuestra identificación con Cristo! Un renacido del espíritu de Dios murió en la cruz con Cristo, fue enterrado, resucitó, ascendió y se sentó a la diestra de Dios junto con Jesucristo. Nuestra nueva identidad en Cristo ya no es más María, Pedro o Juan, ya no somos más un médico, ama de casa, dentista, albañil o arquitecto. Cuando un hombre o una mujer renacen del espíritu de Dios, tienen ahora UNA IDENTIDAD NUEVA EN CRISTO: SON COMO CRISTO ES EN ESTA TIERRA, en su vaso de barro ha sido depositado UN TESORO, un poder potencial que podrán manifestar de acuerdo a su anhelo de BUSCAR ENTENDER Y CREER lo que dice LA PALABRA DE DIOS acerca de QUIÉN ES EN ÉL O ELLA EN CRISTO.

Gálatas 3:27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Col. 3:11)

Efesios 2:7 para mostrar en los siglos venideros LAS ABUNDANTES RIQUEZAS DE SU GRACIA EN SU BONDAD PARA CON NOSOTROS EN CRISTO JESÚS.

2:8 PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS POR MEDIO DE LA FE; Y ESTO NO DE VOSOTROS, PUES ES DON DE DIOS;

2:9 NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORÍE.

NADIE puede gloriarse delante de Dios que ha ganado su salvación o un lugar especial en el cielo. Todos estábamos muertos hasta Cristo y todos necesitamos ser vivificados en Él. Somos llamados “hijos de Dios”, porque Dios mismo nos engendró espiritualmente cuando renacimos. Dios mismo creó un espíritu dentro de nosotros que nos hace seres enteros de cuerpo, alma y espíritu en total conexión con Dios. Cuando renacemos, la puerta del Lugar Santísimo se abre delante de nosotros para acceder al Todopoderoso POR PURA GRACIA. Esta es la obra de salvación de nuestro Redentor y Señor Jesucristo.

1 Juan 4:17: En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; PUES COMO ÉL [CRISTO] ES, ASÍ SOMOS NOSOTROS EN ESTE MUNDO.

¿No es una verdad gloriosa??? ¡El hijo de Dios está identificado con Cristo y tiene poder para andar en esta tierra EN EL PODER Y AMOR CON QUE JESUCRISTO ANDUVO! ¡Una reproducción del espíritu mismo de Cristo habita en nosotros por la gracia de Dios!

Efesios 2:10 Porque somos HECHURA SUYA [¡Su obra maestra!], CREADOS EN CRISTO JESÚS para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

La Palabra de Dios dice LITERALMENTE que nosotros somos La Obra Maestra de Dios. No nuestra carne pecadora, débil y fluctuante, sino la nueva creación que Dios ha hecho en nosotros A TRAVÉS DE LA OBRA COMPLETA Y FINALIZADA DE CRISTO. ¡AHORA TENEMOS A CRISTO EN NOSOTROS LA ESPERANZA DE GLORIA!

Para Dios somos tan hermosos, dignos y amados como el mismo Jesucristo es. Él fue el pago, nuestro substituto para presentarnos justos delante de Dios. A través del derramamiento de la sangre de Cristo, tenemos el derecho de pararnos delante de Dios sin ninguna conciencia de pecado, culpa o condenación. Ante Dios tenemos la misma vestidura de lino fino que tiene Cristo, El mismísimo Príncipe de la Creación.

¿!No es MARAVILLOSA LA GRACIA DE DIOS!!???...

Espiritualmente no teníamos literalmente NADA antes de Cristo. Éramos solo extranjeros y advenedizos, ni siquiera pertenecíamos al Pueblo de Dios, Israel. Pero a Él LE PLACIÓ engendrarnos, hacernos Sus hijos, recibirnos en Su familia y darnos un hogar eterno en los cielos a través de la obra perfecta, del pago completo que ha hecho Su Hijo por ti y por mí.

¡No vivamos como si este mundo fuera nuestro hogar final! ¡Todo lo que nuestros ojos ven perecerá un día! ¡No estará más! Nuestra eternidad en Cristo, nuestra realidad en él es lo único que permanecerá.

Dios Todopoderoso diseñó el universo para la tierra, la tierra para el hombre, y al hombre para ser el objeto de Su amor, para tener a quien entregarse y por quien ser amado. Es mi oración que el inconmensurable AMOR que nos ha brindado el Padre a manos llenas, se desborde a través de nosotros como ríos de aguas vivas y así toquemos este mundo enfermo y roto por el pecado. ¡Hemos sido TAAAAN AMADOS en Cristo!!!... Vivamos a la altura de ese bendito y sublime amor, no por obligación o compulsión, sino a través de ENTENDER y CONOCER por experiencia propia lo tanto que hemos sido amados por el Dios eterno en Cristo.

¡Dios te bendiga muy amado de Dios!

Con amor en Cristo,

Claudia Juárez Garbalena.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Relación entre la autoridad del creyente y la oración. Fragmento de "Una asociación poderosa" de Ken Petty



LA VARA DE MOISÉS – EJERCITANDO AUTORIDAD


Un estudio sobre Moisés nos revela la manera de andar con este poder y autoridad.

Éxodo 4:17:
Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.

Dios le dio a Moisés la vara o bordón para que pudiese hacer las señales. Moisés hizo grandes señales a través del poder de Dios y con esas señales realizó la liberación del pueblo de Israel de las manos del Faraón. Pero poco tiempo después de que el pueblo saliese de Egipto, el faraón mudó de idea y mandó a su ejército para devolverlos a la esclavitud. Enfrente del pueblo de Israel se encontraba el Mar Rojo, por detrás de ellos los egipcios, y tanto a izquierda como a derecha infranqueables montañas. Se encontraban en una situación y con un problema insoluble a los cinco sentidos.

Éxodo 14:13 y 14:
Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová          hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para        siempre los veréis.
Y Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

Moisés le pidió al pueblo que se mantuviese firme y que viese el poder y la obra que Dios iba a realizar para ellos. Aparentemente esto suena a grandes palabras de creencia. Pero vamos a ver el punto de vista de Dios y lo que dice a este respecto.

Versículos 15 y 16:
Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que      marchen.
Y tu, alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

Dios le recordó a Moisés que ya le había dado la vara o bordón para hacer las señales. Dios le dijo a Moisés: “! Úsalo! Agarra ese bordón con tu mano y divide el mar. ¿Porqué me preguntas a mí para que haga algo si yo ya te he dado toda la autoridad y puedes ejercitarla?” John G. Lake, Un evangelista que ejecutó muchos milagros en África del Sur y en los Estados Unidos a principios del siglo 20, hizo la siguiente observación con respecto a este versículo:

            Moisés tuvo una entrevista con el Señor enfrente de la zarza ardiente, y    Dios claramente mandó a Moisés que fuese al Faraón en Egipto para demandarle la liberación de los hijos de Israel. Dios le dio la señal de Su Presencia con él: su bordón de pastor. Todos los milagros que se siguieron hicieron que finalmente aquella demanda se realizase, y los hijos de Israel recibiesen el permiso de parte        del rey para partir a la tierra prometida.
            Ellos estaban a la orilla de Mar Rojo cuando el corazón del Faraón se volvió atrás y se arrepintió de su decisión, a mi me parece que su idea fue pensar que había cometido una locura. El se estaba perdiendo el servicio de dos millones y medio, o probablemente cuatro millones de esclavos. En su intento de recuperar lo que había perdido, los persiguió con su ejército. En ese mismo momento Moisés había llegado al Mar Rojo. Tanto a un lado como a otro se encontraban  montañas sin pasajes, y el ejército del Faraón por detrás de él.
            La situación desde el punto de vista natural era insoluble y desesperada, y         si existe alguna circunstancia aparente en que cualquier hombre clame   justamente a Dios en oración, sin duda que era aquella. Pero quiero remarcar  esta noche una de las cosas que considero que están por detrás de nuestra vida  para Dios. La mayoría de nosotros haría exactamente lo mismo que hizo Moisés.  Cuando llega la prueba nos paramos y lloramos, y a seguir paramos y oramos y tomamos una postura en la cual somos sujetos a la misma reprensión que vino  sobre Moisés.
            Moisés se paró firme en oración. No se nos dice cuanto tiempo estuvo           orando, ni lo que profirió en aquella oración, pero en vez de Dios serle propicio, se ofendió, le reprendió, y le hizo ver lo siguiente: “¿PORQUÉ CLAMAS A MÍ? DI A LOS HIJOS DE ISRAEL QUE MARCHEN”...
            Dios no le dijo, extiende tu mano, y Yo dividiré el mar. Sino que le dijo   Extiende tu mano sobre el mar y divídelo.No era algo que le compitiese a Dios  hacer, sino que era una acción que le competía a Moisés creer. La responsabilidad no era de Dios, sino de Moisés. Una Cristiandad pobre está   siempre inclinada a quejarse en oración, mientras que Dios espera que sea el      creyente quien ordene la acción.
            A mi juicio, esta es una de las debilidades que tiene el carácter de muchos         cristianos. Me parece que muy frecuentemente la oración no es más que una excusa y un refugio para no actuar con creencia. Y exactamente igual que cuando Moisés se puso a orar en vez de honrar la Palabra que Dios le dio, usando su bordón, muchas veces nuestras oraciones son una ofensa para Dios, porque en vez de orar como hizo Moisés, Dios nos demanda que extendamos nuestra mano, y que ejercitando nuestro bordón de creencia dividamos las aguas.
            En muchos aspectos me parece que esta es la más poderosa lección que la           Palabra de Dios contiene con respecto a la oración y a la creencia.

Cuando estamos en sociedad con Dios y atendemos Su voz, entenderemos y sabremos cuando es tiempo de oración y cuando no. Cuando es tiempo de actuar y no de orar, la oración no deja de ser meramente una observancia religiosa.
Moisés aprendió bien esta lección. Permítame mostrarle un par de acontecimientos que se sucedieron poco tiempo después de los eventos en el Mar Rojo.

Éxodo 17:1-13:
Toda la congregación de los hijos d Israel partió del desierto de Sin por sus          jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no     había agua para que el pueblo bebiese.
Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y       Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?
Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos    hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos, y a        nuestros ganados?
Entonces clamó moisés a Jehová diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a            un poco me apedrearán.
Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos       de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río y ve.
He aquí que yo estaré delante de ti sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y          saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los       ancianos de Israel.
Y llamó el nombre de aquel lugar Masha y Meriba, por la rencilla de los hijos de         Israel, y porque tentaron a Jehová diciendo: ¿Está ahora Jehová entre nosotros, o    no?
Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.
Y dijo Moisés a Josué: escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana         yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.
E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y        Hur subieron a la cumbre del collado.
Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; más cuando el      bajaba su mano, prevalecía Amalec.
Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron       debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de      un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.
Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.

Moisés no oró por agua para el pueblo, ni tampoco por la victoria sobre Amalec. Simplemente utilizó el bordón que Dios le había dado. El bordón estaba en su mano. En cuanto Moisés con la ayuda de Aarón y de Hur sostenía levantado su bordón, Israel prevalecía en la batalla. Ha habido muchos que han cometido el error de enseñar que el bordón de Moisés representaba las oraciones que Moisés dirigía a Dios. El bordón de Moisés, sin embargo, lo que simbolizaba era la autoridad que Dios le había transferido.


RELACIÓN DE ACCIONES CORRECTAS Y ACCIONES ERRADAS


Después de la muerte de Moisés, Dios le dijo a Josué que era tiempo de tomar acción.

Josué 1:1-3
Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a          Josué hijo de Nun, servidor de Moisés diciendo:
Mi siervo Moisés ha muerto, ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta           de vuestro pie.

Dios no solamente expulsó a los habitantes de Canán. Josué estaba en sociedad con Dios. Tenía que comenzar a actuar. Si Josué hubiese permanecido a espera que Dios lo hiciese, nunca se podría haber llevado a cabo la labor. Josué y los hijos de Israel fueron instruidos a marchar y a tomar la tierra, Tendrían que pelear contra los Cananitas pero Dios permanecería de su lado para darles la victoria.
Es de vital importancia que entendamos el tipo de naturaleza que poseemos en nuestra sociedad con Dios. Si nuestra intención es llevar a cabo el trabajo que le pertenece a Dios, los resultados serán sin frutos e incluso desastrosos. Consideremos ahora lo que sucedió cuando los hijos de Israel, después de reconocer su fracaso por no haber entrado en la tierra prometida, intentaron hacer exactamente lo contrario de aquello que Dios les había revelado.

Números 14:40-45:
Y se levantaron por la mañana y subieron a la cumbre del monte, diciendo, henos            aquí para subir al lugar del cual ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os   saldrá bien.
No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante          de vuestros enemigos.
Porque el amalecita, y el cananeo están allí delante de vosotros, y caeréis a  espada; pues por cuanto os habéis negado seguir a Jehová, por eso no estará  Jehová con vosotros.
Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte; pero el arca del pacto de        Jehová, y Moisés, no se apartaron de en medio del campamento.
Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, y los     hirieron y los derrotaron, persiguiéndolos hasta Horma.

Ellos actuaron de una manera agresiva, pero completamente independiente de Dios. Por eso, ellos, sufrieron un gran desaire y derrota. No podemos tener éxito cuando intentamos llevar a cabo el trabajo que le compite a Dios. Pero si esperamos que Dios realice el trabajo que nos ha confiado a nosotros, Dios no podrá hacer cumplir Sus  propósitos.


DIOS NECESITA LLEVAR A CABO SU PROPÓSITO EN CONJUNCIÓN CON EL HOMBRE

Dios está limitado a lo que nosotros realizamos. Un ejemplo que nos ilustra claramente este principio se encuentra en el libro de Ezequiel.

Ezequiel 22:30 y 31:
Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha           delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese y no lo hallé.
Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice   volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.

Cuando Ezequiel escribió este relato, la tierra de Judá había sido devastada por el ejército de Babilonia y la capital Jerusalén hecha ruinas. Dios declaró que si Él hubiese podido encontrar un hombre que se mantuviese firme por la tierra de Judá en la brecha, la destrucción hubiese sido evitada. Pero, ¿Será que no puede llevar Dios a cabo lo que le place? Ciertamente que puede, y ha determinado que el hombre tenga el dominio sobre la tierra y que trabaje en sociedad con El. Dios decidió que no se llevarían a cabo Sus propósitos sobre la tierra sin la colaboración del hombre. Dios nunca ha mudado el designio original que puso en el hombre. Hasta que Su juicio sobre la naturaleza pecaminosa del hombre sea ejecutado nunca va a mudarlo.

Hechos 17:31
Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por    aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberlo levantado de los          muertos.

Romanos 2:16:
En el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres,          conforme a mi evangelio.

Vamos a ver ahora un registro de Saúl, el primer rey en Israel. Dios escogió a Saúl, y en el principio de su reinado el anduvo en armonía con Dios.

1ª Samuel 10:6 y 7:
Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder y profetizaras con ellos,             y serás mudado en otro hombre.
Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque          Dios está contigo.

La New King James Versión traduce la segunda parte de este versículo 7: “... haz conforme demande la ocasión.” Y la New Revised Standard Versión: “... haz aquello que veas necesario hacer.” Dios le dijo a Saúl que llevase a cabo su labor, y que Dios estaría entonces con él. Dios hizo una sociedad con Saúl. E hizo lo mismo con Elías.

1ª Reyes 17:1:
Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en      estos años, sino por mi palabra.

¡Que gran declaración! Elías le dijo a Acab que no habría lluvia hasta que él lo dijese. Y no hubo lluvia hasta que Elías lo mandó. ¿Se imagina a un hombre clamando para que no llueva y que ordene y controle el clima? Elías pudo declarar esto porque sabía que Dios decidió darle ese dominio. Posteriormente aparecería un hombre que también ejercitó este dominio sobre el clima.

Mateo 8:24-27:
Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca, pero él dormía.
Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que          perecemos!
El les dijo: ¿Por qué teméis hombres de poca fe? Entonces, levantándose,          reprendió al viento y al mar: Y se hizo grande bonanza.
Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los          vientos y el mar le obedecen?

Observe que él no se puso a orar a Dios ni a preguntarle si podía calmar al viento y al mar. Jesús simplemente los reprendió directamente. Actuó con la autoridad que Dios le había otorgado. Por supuesto, nadie puede llegar a este punto sin una estrecha asociación con Dios, y eso incluye una vida íntima de oración con el Padre. Ya hemos leído anteriormente la verdad inserida en Juan 14:12 donde Jesús dice que todos aquellos que creyesen en él harían las mismas obras que él hizo. ¿Podremos nosotros reprender al viento y al mar en una gran tempestad y esperar que se calmen? Si creemos que somos lo que Dios nos dice y la autoridad y el dominio que se nos ha dado, claro que podemos. Siglos antes de Cristo, Elías también ejerció su dominio sobre el clima.

1ª Reyes 18:36:
Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios      en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho yo todas estas           cosas.

Las palabras “estas cosas” incluían no solamente el holocausto sino también su declaración de que no llovería “sino por mi palabra”. Y ahora declara que ha hecho todas estas cosas “por mandato tuyo” o “de acuerdo a tu Palabra” como dice en otras traducciones. La prolongada sequía que hubo en Israel no fue algo que Elías sacase de su propia imaginación. Elías estaba estrechamente ligado con Dios en una sociedad. Sabía cuál era la voluntad de Dios, y ordenó que sucediese.


ORACIÓN Y DOMINIO


Santiago 5:17 y 18
Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente         para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

Esto quiere decir que si Elías no hubiese orado fervientemente para que no hubiese lluvia en esos tres años y medio, la lluvia hubiese caído durante ese mismo tiempo. Recordemos que Elías le dijo a Acab que la sequía permanecería de acuerdo a su palabra. El hizo esta declaración en perfecta armonía y conjunción con Dios. Y cuando Elías lo dijo tres años y medio después volvió la lluvia. Además, tenemos que tener en cuenta y se nos dice que Elías era un hombre con las mismas fragilidades y sentimientos humanos que nosotros. Estaba sujeto a los mismos temores y dudas que nosotros. Pudo pensar que la tarea que se le dio era demasiado grande para él. Y lo era. Pero Elías estaba en sociedad y comunión con Dios. Si Elías no hubiese tenido esa estrecha asociación con Dios, la voluntad de Dios no se podría haber llevado a cabo. Elías oró y actuó por revelación.
¿Por qué es tan necesaria la oración para Dios? ¿Por qué, simplemente, no hace Dios aquello que determina? Porque Dios le ha dado al hombre el dominio sobre la tierra. Orar no es meramente una ocupación. Dios nos ha dado a nosotros autoridad. Algunas veces ejercitaremos esa autoridad preguntándole a Dios si puede hacer algo para respaldarnos. Otras veces la ejercitaremos actuando conforme a la Palabra que nos haya revelado. Debemos pasar tiempo en oración para que cuando la situación lo demande, podamos actuar con toda la autoridad.

1ª Reyes 18:41-46:
Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye
Acab subió a comer y a beber, y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y          postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.
Y dijo a su criado: sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No        hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.
A la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un            hombre, que sube del mar. Y él dijo: Vé, y dí a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje.
Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y       hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.
Y la mano de Jehová estuvo sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante
de Acab hasta llegar a Jezreel.           

A los cinco sentidos no había señal de que fuese a llover. Elías debió recibir una revelación audible de parte de Dios. Entonces fue cuando le declaró al rey que llovería. Debió de estar plenamente persuadido de lo que Dios le había revelado para poder haber hecho esta declaración. Después de esta denodada declaración, Elías se puso en la cumbre del Monte Carmelo, se postró y puso su faz entre sus rodillas. Esto coincide con el libro de Santiago y su registro de que Elías oró para que lloviese. Después, siete veces envió a su siervo para que mirase al cielo buscando nubes, y seis veces le dijo su siervo que el cielo estaba limpio y sin nubes. A la séptima, su siervo le dijo que apareció una pequeña nube en el horizonte. Inmediatamente después, Elías envió su siervo a Acab para avisarle antes que la lluvia le hiciese imposible la travesía. Elías sabía que no sería una lluvia suave, sino una gran tempestad. Eso fue exactamente lo que sucedió, y sucedió de acuerdo a la revelación que Dios le había dado a Elías. Elías oró, y Elías actuó. Ciertamente que podemos ver la poderosa y estrecha relación que existe entre la oración y la autoridad.

En Filipenses 2:13 se nos declara que es Dios Quien trabaja en nosotros para que nuestro deseo sea el hacer lo que Él quiere que sea hecho. Siempre que estemos conscientes de que Dios está trabajando en nosotros, sabremos cuando debemos orar y cuando debemos ejercitar nuestro dominio y orden para que las cosas sucedan.

Otro episodio que nos relata la autoridad que se ejercita en la oración es la intercesión que Moisés hizo por el pueblo de Israel después de que el pueblo se rehusase a entrar en la tierra prometida. Esto sucedió poco tiempo antes de que la gente de Israel fracasase en su intento de tomar la tierra sin el consentimiento de Dios y por ellos mismos.

Números 14:11-20:
Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuando me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta          cuando no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?
Yo los heriré en mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande          y más fuerte que ellos.
Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio           de ellos sacaste a este pueblo con tu poder;
Y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales dirán luego que tu, oh Jehová,         estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tu, oh Jehová, y que tu       nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego;
Y que has hecho morir a este pueblo como un solo hombre; y las gentes que          hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había          jurado, los mató en el desierto.
Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo          hablaste, diciendo:
Jehová, tardo para la ira, y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la   rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la      maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y         como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.
Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

En este pasaje, la rebelión de los hijos de Israel había llegado hasta tal punto que su destrucción era inminente. Moisés, no obstante, entendía la naturaleza de Dios y sabía las promesas que le hizo a Abraham por pacto. Su oración estaba de acuerdo a la voluntad de Dios, y Dios los pudo perdonar en armonía con la palabra de Moisés. ¿Qué hubiese sucedido si Moisés no hubiese andado en armonía con Dios? Y ¿Qué hubiese sucedido si Moisés no hubiese estado firme por el pueblo delante de Dios? Simplemente la destrucción de Israel no podría haber sido evitada. Anteriormente hemos leído un pasaje de Ezequiel en el que Dios habría evitado la destrucción de los hombres de Judá a manos del ejército de Babilonia si tuviese encontrado un hombre que hubiese quedado firme en la brecha intercediendo por la tierra, pero no encontró ni tan siquiera uno. Vamos ahora a leer y a ver una promesa que Dios le dio a Jeremías concerniente a la restauración de Israel.

Jeremías 29:10-14:
Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, Yo os            visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este             lugar.
Porque Yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová,          pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a Mí, y Yo os oiré;
Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os   reuniré de todas las naciones y de todos los lugares de donde os arrojé, dice          Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.

Dios declaró que traería a los judíos de vuelta a su tierra después de que pasasen los setenta años del cautiverio. Pero para llevar a cabo esta labor, sin embargo, dijo que ellos deberían primeramente orar delante de Su Presencia y de que lo buscasen de todo corazón. Años después de Jeremías haber escrito esta promesa, Daniel, teniendo conocimiento de la misma, la leyó y comenzó a trabajar en armonía con Dios para que pudiera realizarse.

Daniel 9:2 y 3, y, 18 y 19:
En el primer año de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el          número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de          cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años.
Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno,          cilicio y ceniza.
Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y         la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros    ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.
Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de        ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu     pueblo.

Daniel comenzó a cumplir el requisito que el Señor había establecido en la profecía de Jeremías. Si Dios pudiese haber hecho alguna cosa antes de que Daniel cumpliese ese requisito, no hubiese precisado de alguien que orase tan fervientemente. Daniel entró en aquella sociedad necesaria con Dios para que se pudiesen cumplir los deseos de Dios en la tierra.
Vamos a considerar ahora un registro del Evangelio de Juan que nos demuestra la relación que existe entre la oración y el ejercicio de autoridad en la vida de Jesús.

Juan 11:38-44:
Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y       tenía una piedra puesta encima.
Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús,          alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
Yo sabía que siempre me oyes, pero lo dije por causa de la multitud que está          alrededor, para que crean que tu me has enviado.
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
Y el que había sido muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el      rostro envuelto en un sudario, Jesús les dijo: Desatadle y dejadle ir.

Jesús dijo, “Padre, gracias te doy por haberme oído.” ¿Qué fue lo que le dijo al Padre? Obviamente, le pidió al Padre poder levantar de los muertos a Lázaro. Y la respuesta debió de ser “adelante”. Ahora bien, Jesús no estaba siempre levantando a todos los que morían, pero en esta situación en particular, debió haber recibido la revelación de parte de Dios. Actuó en sociedad con Dios, y ordenó a Lázaro que saliera de la cueva. Jesús, después de orar a Dios ordenó que esto sucediese. Ejerció su dominio. Anduvo a través de la autoridad que Dios le había conferido. El no dijo, “Padre, si es tu voluntad, ¿Será que puedes levantarlo Tú de los muertos?” ¡No! Jesús dijo con todo su denuedo, “Lázaro, ¡ven fuera.!”
El Señor Jesucristo nos enseñó que nosotros podemos hacer lo mismo que él hizo.

Juan 14:12 y 13:
De cierto, de cierto os digo: El que en mi cree las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará porque yo voy al Padre.
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré para que el Padre sea          glorificado en el Hijo.

Observe la relación que existe entre la oración en el nombre de Jesucristo y el necesario ejercicio de la autoridad para llevar a cabo las obras que él hizo. Esta conexión entre la oración y ejercer la autoridad nos capacita ahora para entender una sección del Evangelio de Mateo.

Mateo 21: 21 y 22:
Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuvieseis fe, y no dudareis,       no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate       en el mar, será hecho.
Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

El versículo 21 habla de ordenar a un monte que sea removido y después el 22 lo relaciona con la oración. Sin embargo Jesús no les dijo, “Si oráis a Dios para que remueva esta montaña, será hecho”. El les dijo a sus discípulos que hablasen directamente a la montaña, que le ordenasen que se echase al mar. Existe una estrecha relación entre la oración y dar una orden para que algo suceda. Muchas veces será a través de la oración que vamos a averiguar cuál es la voluntad de Dios. Y cuando la averiguamos, tenemos toda la autoridad necesaria para dar una orden y que algo suceda. No tenemos que ser como los hijos de Israel que, actuando agresivamente y por su propio impulso, se fueron a la cumbre del monte sin que esa fuese la voluntad de Dios. No podemos ordenar aquello que sea contrario a Su voluntad y esperar buenos resultados.

Lamentaciones 3:37:
¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?

Pero una vez que conocemos la voluntad de Dios, tanto por su Palabra escrita como a través de Su directa revelación, debemos tomar acción y llevarla a cabo.

Mateo 18:18:
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo          que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Las palabras “atéis” y “desatéis” son utilizadas para significar el ejercicio de autoridad. La traducción Reina –Valera, nos da la idea de que todo lo que hagamos, será respaldado por Dios. Sin embargo, Kenneth Wuest lo traduce: “Seguramente os estoy diciendo que lo que prohibáis en la tierra, ya habrá sido prohibido en el cielo; y lo que permitáis en la tierra habrá sido permitido en el cielo”. La New American Estándar Bible refleja en sus anotaciones, indicadas con corchetes a continuación, una traducción mas precisa de los tiempos verbales griegos y del sentido de las palabras “atar” y “desatar” en este versículo cuando dice: “En verdad os digo: Todo lo que atéis [prohibáis] en la tierra, será [habrá sido] atado en el cielo; y todo lo que desatéis [permitáis] en la tierra, será [habrá sido] desatado en el cielo”. La clave para ejercer correctamente nuestra autoridad es permanecer en contacto íntimo con Dios y conocer Su voluntad. No podemos actuar independientemente de Dios, pero al ser nosotros a quienes se nos ha dado el señorío aquí en la tierra, ejercemos autoridad para hacer cumplir la Voluntad de Dios. Las cosas que están establecidas en los cielos pasan, así, a ser una realidad aquí sobre la tierra. Esto es verdad, tanto para la voluntad de Dios que está establecida en Su Palabra escrita como para Su revelación directa. Nuestro dominio debe sujetarse a los límites que Dios impone en Su voluntad. La mentira original que la humanidad creyó fue: “Y seréis como Dios” (Génesis 3:5). Intentar ejercitar dominio apartándonos de la voluntad de Dios será actuar como si nosotros fuésemos nuestro propio dios.
Tomar en consideración y observar la relación que existe entre oración y el ejercicio de la autoridad nos capacita para que entendamos un registro del Evangelio de Marcos.

Marcos 9:14-29:
Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
Y enseguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él le saludaron.
El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?
Y respondiendo uno de la multitud, dijo, Maestro, traje a ti a mi hijo, que tiene un        espíritu mudo,
El cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los          dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no          pudieron.
Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.
Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al          muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.
Jesús le preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes          hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi          incredulidad.
Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo,      diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó           como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó y se levantó.
Cuando él entró en su casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué          nosotros no pudimos echarle fuera?
Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

Casi todos los estudiosos modernos y traductores concuerdan en que hay evidencias textuales que garantizan la omisión de las palabras “y ayuno.” (La totalidad del versículo 21 debe ser también omitida). Y esto concuerda con la declaración que Jesucristo pronunció diciendo que sus discípulos no debían ayunar (Marcos 2:18-20). Anteriormente Marcos registró que los Doce “echaban fuera muchos demonios” (6:13), sin embargo se encontraron con dificultades en esta circunstancia específica y con este espíritu. Y cuando le preguntaron a Jesús por la causa de esta dificultad, él les dijo, “este tipo de espíritu no puede ser echado fuera sino a través de la oración”. Sin embargo Jesús no oró para que saliese fuera el espíritu. Simplemente le reprendió y el espíritu salió. Su maestro estaba enseñando a los discípulos una gran verdad y principio cuando se trata de ministrar a otros. Si queremos andar con dominio y autoridad, nos es necesario mantenernos en contacto permanente con Dios. Una vida de oración rica y efervescente nos capacita para que sepamos con toda confianza y seguridad lo que tenemos que hacer en cada situación. Jesús permaneció constantemente en contacto con Dios. Él sabía perfectamente que lo que impedía la salida del espíritu era la incredulidad de parte del padre del muchacho. Y Dios le mostró también como lidiar con el padre. Jesús estaba instruyendo a sus discípulos diciéndoles que si se hubiesen mantenido en contacto con Dios hubiesen podido averiguar la causa del problema y echar el espíritu fuera del muchacho.


Traducción por Juan Luis Molina.