DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

martes, 30 de agosto de 2016

Mucho Mejor Que Antes. De Joseph Prince



Isaías 61:7 (King James) En lugar de su vergüenza tendrán doble honor, y en vez de confusión ellos tendrán regocijo en su porción. Por lo tanto en su tierra poseerán el doble; gozo eterno será suyo.

Dios dice en Su Palabra que tú recibirás el doble de bendición por una tribulación. Si el diablo te ha dado un problema, entonces por ese problema podrás esperar recibir una doble porción de bendiciones. Y si ese problema te ha causado experimentar vergüenza, la promesa de Dios para ti es esta: "En lugar de vergüenza tendrás doble honor". Dios quiere darte una doble porción  de bendiciones por cada problema que atraviesas.

Y no pienses que Dios está detrás de tus dificultades. El diablo es el real culpable. Algunas veces los problemas y las tribulaciones son lo único que puedes ver en el espejo cada mañana. Pero en el momento que tú respondes a Dios en fe, Él se ve envuelto en tu restauración. Y no te restaura en la misma manera que has perdido. Siempre recibirás más que antes si no en cantidad, si en calidad. Estarás en un lugar más alto que antes. Vas a estar más saludable, a ser más sabio, vas a ser financieramente más fuerte y vas a tener una paz mucho mayor.

Este fue el caso de Job. Satanás estuvo detrás de las tribulaciones de Job, pero cuando él respondió con fe, Dios tomó en sí mismo esa restauración para devolver a Job todo lo que había perdido. La Biblia nos dice que Job recibió el doble en términos de cantidad: De 7.000 ovejas recibió 14.000 ovejas, de 3.000 camellos recibió 6.000 camellos, de 500 yuntas de bueyes recibió 1.000 yuntas de bueyes y de 500 asnos el recibió 1.000 asnos. Y para los hijos que había perdido, Dios le restauró en términos de calidad: Sus hijas fueron las más justas en toda la tierra (Job 1:2-3, 13-19; 42:12-45).

Si Job que estaba bajo el antiguo pacto pudo ser bendecido con una doble porción por sus tribulaciones, cuánto más nosotros que estamos bajo el nuevo pacto. De hecho Dios no solamente restaura el doble, si no el triple o el quíntuple incluso siete veces más. Tal fue la restauración que experimentó unos de nuestros pastores, quien había sido defraudado con algún dinero, al final, él recibió siete veces más en su restauración.

Amigo mío, para cada cosa que has perdido o para todo lo que has perdido, prepárate para la restauración de Dios. Espera recibir el doble y mucho más por cada tribulación.

Número 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Salmos 91:14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
91:15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
91:16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Efesios 3:20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

3:21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.


lunes, 29 de agosto de 2016

Palabras para vivir en LOS ESTANDARES DEL AMOR - Por Wayne Jacobsen


Estaba el otro día en una conversación por Internet y alguien preguntó: "¿Conocemos los estándares de Dios acerca del amor? Y si no, ¿qué podemos hacer para conocerlos?"

Conozco a muchas personas que se preguntan esto porque la religión nos ha enseñado a ver el amor solo como un mandamiento u ordenanza, no como una realidad. Yo solía ver el amor como una norma que tenemos que cumplir. Era agotador, no funcionaba y  llegue a creer que el amor no era el estándar que necesitamos para alcanzar a todos. Estoy convencido de que el amor es una realidad para que vivamos en ella. Es la realidad que define totalmente al Dios que estamos llegando a conocer. Él es el amor, y Él responde en amor y con amor a nosotros. Estoy convencido de que las hermosas cualidades descritas del amor en 1ª Corintios 13 no son “los Diez Mandamientos del Nuevo Testamento” que nos dicen CÓMO DEBEMOS ACTUAR, sino que son una descripción del amor de Dios; tanto el que fluye de Su tierno y dulce corazón, como el que fluye de nuestra libertad mientras que caminamos y crecemos en este amor.

De lo contrario, seremos apenas unos actores, intentando seguir la secuencia de un “guion” que ha Dios escrito. Él nos invita a una relación de amor que nos transforma. Mientras que crezco en conocerlo a Él y Su amor, crezco en encontrar amor en mi corazón por los demás. Yo no intento que fluya de mí artificialmente. No pretendo o aparento tenerlo. Cuando está allí, puedo vivir ese amor con los demás. Cuando no es así, corro hacia Él, me siento a Sus pies y le pido que me enseñe más de Su amor y hago oración  para que Su amor prevalezca más de mi corazón. Llevo quince años recorriendo este camino, y me siento como si solamente estuviera arañando la superficie, ¡Tengo tanto que aprender y que crecer! Pero, ¿sabes? ¡Funciona!. Mientras me aquieto en la realidad de Su amor, encuentro amor en mi corazón para los demás, incluso para aquellos que están siendo rencorosos o malintencionados conmigo.

Así que, ahora yo veo el amor como una forma de caminar en esta vida. El amor comienza en Él, nace de una hermosa relación cercana con mi Padre, y Él me invita en ese amor a que entonces fluya de mí. Poco a poco, un día a la vez, estoy aprendiendo a vivir en esa realidad. Cuando lo hago, mi corazón está en paz y algunos frutos maravillosos se desarrollan y florecen para los demás. Cuando no lo hago, me encuentro desgastado, actuando y pensando egoístamente y ansioso. Mientras más vivo esta realidad y me siento a disfrutarla, veo el océano del amor de Dios como el hotel más lujoso del mundo y no hay un mejor lugar para vivir. Esto no requiere que me esfuerce en cambiar cosas en mi vida, lo único que hago es crecer en la realidad de Su amor. Pero realmente no anhelo nada más en mi vida. Nada en el mundo, ninguna cosa que se puede desear, se puede comparar con Su amor.
Pero te garantizo que la curva de aprendizaje* es bastante empinada para aquellos que piensan que es mas fácil vivir como si no fueran amados.

Por Wayne Jacobsen.

                                        ***********************************

*La curva de aprendizaje es el conocimiento acumulado que se adquiere como resultado de llevar a cabo el ensayo o práctica de alguna actividad que requiere esfuerzo, tiempo y dedicación hasta que se llega a la plena habilidad desarrollada.
_______________________________________________________________

1 CORINTIOS 13 De la Versión “The Message”

1 Si hablo con elocuencia humana y éxtasis angelical, pero no lo hago con amor, no soy más que el crujido de una puerta oxidada. 2 Si hablo la Palabra de Dios con poder, revelando todos sus misterios y poniendo todo en claro como el día, y si tengo la fe para decirle a una montaña: "Salta", y esta salta, pero no lo hago con amor, no soy nada. 3-7 Si doy todo lo que poseo a los pobres e incluso voy a la hoguera para ser quemado como un mártir, pero no lo hago con amor, no he logrado nada. Así que, no importa lo que diga, lo que crea y lo que haga, estoy perdido, en bancarrota, arruinado sin el amor.

    El amor nunca se da por vencido.
    El amor se preocupa más por los demás que por uno mismo.
    El amor no anhela lo que no tiene.
    El amor no se pavonea,
    No es engreído, presumido, presuntuoso,
    No se impone, no fuerza a otros,
    No actúa siempre pensando "yo primero",
    No pierde los estribos,
    No lleva la cuenta de los pecados de los demás,
    No se deleita cuando otros están postrados o en humillación,
    Se complace cuando florece la verdad,
    Es tolerante,
    Confía en Dios siempre,
    Siempre busca lo mejor,
    Nunca mira hacia atrás,
    Sino que sigue adelante hasta el final.

8-10 El amor nunca morirá. El hablar inspirado terminará un día, orar en lenguas terminará, el conocimiento llegará a su término. Sabemos sólo una parte de la verdad, y lo que podemos decir acerca de Dios es siempre incompleto. Pero cuando lo Completo llegue, nuestras incapacidades y limitaciones terminarán.

11 Cuando yo era un bebé en el regazo de mi madre, gorgoteaba y era arrullado como cualquier niño. Cuando crecí, dejé esa manera de actuar infantil para bien.

12 Todavía no vemos las cosas claramente. Estamos con los ojos entrecerrados, mirando a través de una niebla. ¡Pero no pasará mucho tiempo antes de que el tiempo mejore, y el sol brille con todo su esplendor! Veremos todo entonces, lo veremos todo tan claramente como Dios nos ve, ¡lo conoceremos a Él claramente tal como Él nos conoce!

13 Pero por ahora, hasta que llegue esa plenitud y perfección, tenemos tres cosas que hacer para conducirnos hacia esa consumación: Confiar en Dios de manera constante, sin pestañear; abrazarnos a nuestra esperanza inquebrantablemente, sin vacilar, y amar con el extraordinario, indescriptible, insuperable y sublime amor. Y la mejor de las tres es el amor.

Traducción: Claudia Juárez

Si deseas contactarnos o recibir nuestras publicaciones directamente en tu dirección de e-mail escribenos a: mirasoloadios@live.com

sábado, 27 de agosto de 2016

Solo una cosa es necesaria. Joseph Prince



Proverbios 4:20-21 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón.

George Müller, quien vivió en los 1800s, cuidó a lo largo de su vida de cerca de diez mil huérfanos en cinco grandes orfanatos. Pero él nunca permitió que su gran responsabilidad lo alejara de la Palabra de Dios. Él decía que cada día, se tomaría tiempo aparte para estudiar las Escrituras hasta que su hombre interior estuviera feliz.

Una vez  Müller conoció a un hombre que trabajaba entre catorce y dieciséis horas diarias él le dijo al hombre "estás destruyendo tu corazón no tienes tiempo para tu familia y lo más importante no tienes tiempo para alimentar tu hombre interior con la Palabra de Dios".

El hombre respondió: "le escuche pero no puedo ver cómo pueda cortar mis horas de trabajo y tomar tiempo en la Palabra, porque incluso esas catorce o dieciséis horas de trabajo no traen el pan suficiente a la mesa de mi familia".

Mientras el hombre se iba, Müller dijo: "él no cree que si toma tiempo en la Palabra de Dios primero, Dios va a cuidar de sus necesidades".

De la misma manera, ¿tu realmente crees que cada día una sola cosa es necesaria? incluso si los pagos no pudieran ser cubiertos, y los niños no estuvieran progresando en la escuela y el trabajo en la oficina no pudiera ser completado, todas estas cosas pueden esperar. Solamente una cosa es necesaria: y eso es pasar tiempo con la Palabra de Dios.

Cuando Marta se quejó con Jesús de que su hermana María la había dejado servir sola (María estaba sentada a los pies de Jesús escuchando Su palabra), Jesús defendió a María diciendo: "Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada." (Lucas 10:41-42).

Amigo mío, no vas a perder cuándo tomas tiempo de sentarte a escuchar la Palabra de Dios incluso tu salud y bienestar general van a ser bendecidos (Proverbios 4:22). Entonces, toma tiempo hoy para meditar en Su Palabra. Eso va hacer tu camino prosperar (Josué 1:8-9), y te va a dar salud divina y éxito.
 __________________________________________________

Josué 1: 5-9 (De la Versión en inglés “The Message”)
En toda tu vida, nadie será capaz de oponerse o prevalecer contra ti. De la misma forma que estuve con Moisés, estaré contigo. No renunciaré a ti; no voy a dejarte. ¡Ten fuerza! ¡Ten coraje y valor! Tu conducirás a este pueblo a heredar la tierra que prometí dar a sus antepasados. Pon en esto todo lo que tienes, el corazón y el alma. Asegúrate de llevar a cabo La Revelación que Moisés te mandó, cada pedacito de ella. No desvíes la mirada, ni a la izquierda ni a la derecha, con el fin de que te asegures de que llegues a donde te diriges. Y NI POR UN MINUTO DEJES QUE ESTE LIBRO DE LA REVELACIÓN ESTÉ FUERA DE TU MENTE. REFLEXIONA, CONSIDERA Y MEDITA EN ÉL DÍA Y NOCHE, ASEGURÁNDOTE DE QUE PRACTIQUES TODO LO ESCRITO EN ÉL. Entonces lo pondrás delante de ti dondequiera que vayas y tendrás éxito. ¿No te lo he ordenado? ¡Ten fuerza! ¡Ten coraje y valor! No te dejes asustar fácilmente; no te desanimes. DIOS, tu Dios, estará contigo en cada paso que des.


Traducción: Claudia Juárez G.


jueves, 25 de agosto de 2016

LA LIBERTAD EN CRISTO Y EL PODER DE SU RESURRECCIÓN. Por Claudia Juárez Garbalena




https://www.youtube.com/watch?v=kKKgMeLE4yI

FRAGMENTO DE “EL ARQUITECTO DE ZOE” – 5ª Revisión

Durante siglos la humanidad y los individuos han hecho toda clase de esfuerzos por alcanzar la libertad, la han anhelado ardientemente buscándola con gran diligencia. Esta ansiada libertad obtenida sobre tiranías, toda clase de injusticias y del subyugo del mundo, palidece junto a la gloriosa y verdadera libertad que ganó nuestro señor y salvador Jesucristo en su indescriptible sacrificio y resurrección. Esta liberación tiene una dimensión inimaginable. Esta es la mayor de las libertades que podríamos haber recibido, porque nos ha rescatado de la mayor de todas las esclavitudes que existen.

El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor…Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.(Lucas 4:18-21).

La gloriosa libertad que Cristo ganó para nosotros con su contundente victoria es sencillamente asombrosa. Sólo por la gracia de Dios y por Su espíritu que mora en nosotros somos capaces de discernir, asimilar y disfrutar todas las riquezas de la herencia que hemos recibido en Cristo.

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:31-36).

Ni el pueblo judío, ni los religiosos de su época comprendieron y reconocieron la inmensa liberación que Jesucristo vino a hacer disponible.

Los religiosos arrogantemente dijeron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? No comprendían que TODO SER HUMANO NACE ESCLAVO DEL PECADO, esta es la naturaleza que heredamos todos, sin excepción, de Adán. El hombre puede tratar por sí mismo de reformarse, mejorarse y pulirse externamente, pero siempre, siempre su naturaleza pecaminosa le arrastra una y otra vez a hacer lo que no desea hacer. Romanos 7 describe perfecta y profundamente esta esclavitud y la liberación que hay en Cristo:

La verdad es que no entiendo nada de lo que hago, pues en vez de hacer lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero, aunque hago lo que no quiero hacer, reconozco que la ley es buena. Así que no soy yo quien hace lo malo, sino el pecado que está dentro de mí. Yo sé que mis deseos egoístas no me permiten hacer lo bueno, pues aunque quiero hacerlo, no puedo hacerlo. En vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero si hago lo que no quiero hacer, en realidad no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está dentro de mí.

Me doy cuenta entonces de que, aunque quiero hacer lo bueno, sólo puedo hacer lo malo. En lo más profundo de mi corazón amo la ley de Dios. Pero también me sucede otra cosa: hay algo dentro de mí, que lucha contra lo que creo que es bueno. Trato de obedecer la ley de Dios, pero me siento como en una cárcel, donde lo único que puedo hacer es pecar. Sinceramente, deseo obedecer la ley de Dios, pero no puedo dejar de pecar porque mi cuerpo es débil para obedecerla. ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo, que me hace pecar y me separa de Dios? ¡LE DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE SÉ QUE JESUCRISTO ME HA LIBRADO! (Romanos 7:15-25 TLA)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús…Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús ME HA LIBRADO de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.(Romanos 8:1a-3 RV1960)

¡En esto consiste la liberación que Cristo vino a hacer disponible! Simplemente nosotros no podemos reformar la vieja naturaleza empapada de pecado, por eso Dios tuvo que enviarnos un salvador y darnos una nueva vida en él. ¡Cristo nos ha librado de la más espantosa esclavitud de la cual nosotros jamás, ni en un millón de años, podríamos haber escapado! ¡AHORA SOMOS NUEVOS EN ÉL!

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.(2 Corintios 5:17).

 La epístola  a los Romanos expone que cuando Cristo fue muerto, nosotros morimos con él, cuando Cristo fue enterrado, nosotros fuimos enterrados con él, cuando Cristo resucitó, ¡Nosotros resucitamos triunfantes con él!! Cuando él se sentó a la diestra de Dios, ¡Nosotros nos sentamos con él! Y cuando recibimos esto con la fe de un niño, con una creencia simple, nos encontramos IDENTIFICADOS CON Cristo. La Escritura dice que como él es, así somos nosotros en este mundo. Yo no tengo que buscar con ahínco, luchar por “imitar” en mi vieja naturaleza el maravilloso comportamiento de Jesús mientras anduvo en esta tierra, Cristo me ha librado del pecado y yo tengo una nueva vida que es como él NATURALMENTE.

Yo soy mexicana y hablo castellano como mi idioma natal, no tengo que pensar o forzarme para hablarlo, no tengo que “programarme” cada mañana y decirme a mi misma: “Claudia, tienes que hablar castellano hoy”, ¡No! Simplemente me levanto y digo a mis hijos: “Buenos días” y comienzo a hablar sin esfuerzo alguno el idioma que es natural para mí, para mi familia y en mi país. Yo vivo en la frontera con los Estados Unidos, y continuamente cruzo al país vecino, cuando estoy ahí, muchas veces me veo “forzada” a hablar en inglés, tengo que saludar en inglés y tengo que pensar las palabras que voy a usar para pedir ayuda en una tienda, por ejemplo. Esto me pone algunas veces nerviosa si no logro expresar una idea y me siento torpe, ¡no podría hablar en inglés ante muchas personas como hablo el castellano! ¡No es mi idioma natural! ¡Eso requiere esfuerzo de mí!

Después de aceptar y creer MI IDENTIFICACION CON CRISTO mi “idioma natural” es el “idioma” de Cristo. Yo no tengo que obligarme o disciplinarme a amar, Cristo lo hace naturalmente. No tengo que forzarme a tener, fe, gozo, paz, paciencia…, Cristo lo hace NATURALMENTE. Mi vieja naturaleza no “habla el idioma de Cristo” no lo entiende y torpemente sólo puede tratar de imitarlo, pero JAMÁS lograré hablar fluidamente ese “idioma” con mi vieja naturaleza y tampoco necesito buscar hacerlo. Tan sólo debo aceptar que yo morí con Cristo en la cruz y que resucité con él, que recibí por gracia una vida nueva que es la reproducción exacta, no de Jesús, el extraordinario hombre que anduvo en esta tierra haciendo milagros, señales y maravillas, sino de Cristo Jesús resucitado. Sí, la vida nueva espiritual que ahora tengo es una réplica exacta de Cristo Jesús el absoluto vencedor de la muerte sentado a la diestra de Dios (¡Es Cristo en mi la esperanza de gloria!). Esto es el Gran Misterio. Este es el Misterio que le fue revelado a Pablo y que ninguno de los príncipes de este siglo conoció, porque si lo hubieran conocido, jamás habría crucificado al Señor de gloria.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. (Juan 12:24).

Por eso ¡ahora somos más que vencedores! Por eso ¡ahora vamos siempre en triunfo! Por eso podemos manifestar todos los frutos del espíritu fluida y naturalmente. No es por la disciplina en la carne, o por acumular mucho conocimiento las Escrituras (lo cual es maravilloso), o por hacer toda clase de esfuerzos por “hacer mejor” al viejo hombre, que podemos manifestar y florecer en esta nueva vida. Podemos vivir así sencillamente porque Cristo ES ASÍ: Vencedor, triunfador, amoroso, paciente, lleno de autoridad y fe. Cristo es ese grano que murió y después dio mucho fruto reproduciéndose exactamente igual en miles de granos. Como él es, así eres tú y así soy yo en esta tierra. La autoridad que él tiene sentado a la diestra de Dios, la tienes tu y la tengo yo, la herencia que él recibió, él la compartió contigo y conmigo POR LA BENDITA GRACIA DE DIOS. Esta realidad nada tiene que ver con merecer o esforzarnos por alcanzar el favor del Padre, es la vida eterna que Dios nos ha brindado gratuitamente, según el puro afecto de Su voluntad.

El hombre y la mujer suelen preguntarse: “¿Quién soy yo? ¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi propósito en la vida? Es un gran descanso entender y creer que aquellos que hemos renacido del espíritu de Dios, tenemos una NUEVA IDENTIDAD DIVINA, SOMOS COMO CRISTO ES, TENEMOS LO QUE ÉL TIENE Y ¡PODEMOS HACER LO QUE ÉL HIZO EN ESTA TIERRA Y AUN MÁS, PORQUE ÉL FUE AL PADRE!

Como hijos de Dios, no tenemos que vivir agachados, quejumbrosos, enfermos, pobres, necesitados, amargados o derrotados. ¡Cristo es el absoluto vencedor y tú yo somos vencedores con el también! Manifestarlo sólo requiere de fe, de la creencia de un niño. El justo por la fe vivirá. No vivimos por lo que vemos, sentimos, logramos, acumulamos o merecemos, ¡VIVIMOS POR FE Y PARA FE!

Las características y cualidades de Cristo ahora son tuyas y mías por derecho de sangre, porque él murió por ti y por mí pagando un altísimo e inimaginable precio, fuimos comprados como las más valiosas joyas, el Padre nos compró con el precio de la preciosa e inocente sangre de Su Hijo porque nos amó a ti, a mí y a toda la humanidad. Somos como Cristo es, porque él resucitó y nosotros con él. Por la PURA GRACIA DE DIOS recibimos estas riquezas. Cristo tiene todas las maravillosas características de los hombres de Dios registradas en las Sagradas Escrituras: la fe de Abraham, el denuedo y firmeza de Caleb, el celo de Elías, la mansedumbre de Moisés, la fuerza de Sansón, la fidelidad de Samuel, el discernimiento de Daniel, la sabiduría de Salomón, el corazón humilde y adorador del dulce cantor de Israel, David… Todo eso eres tú ahora. Todo eso y mucho más recibimos en una herencia incorruptible, eterna, permanente.

Con Cristo estoy (fui) juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. (Gálatas 2:20 y 22).

Si, pues (ya que), habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. (Colosenses 3:1-3)

¡Hemos resucitado con Cristo! ¡Así dan testimonio las Escrituras! Nuestra vida esta “escondida” en Dios no sólo para la eternidad, tenemos un tesoro depositado en nuestros vasos de barro. A Dios le plació hacernos coherederos con Su Hijo de Su reino. No lo merecíamos, no podíamos, ni podemos alcanzar Su favor por muchas buenas obras que emprendamos, pero LA GRACIA DE DIOS consiste en que el Padre nos ha regalado el honor de ser hechos Sus hijos por Cristo, recibiendo así una rica herencia y la autoridad que posee el Hijo en Su reino.

Al faraón en Egipto le plació poner como segundo en su reino a José después que interpretó sus sueños. No había nadie en autoridad después de José, sólo faraón mismo. Al Dios Todopoderoso creador del universo le ha placido hacer segundo en Su reino a Jesucristo. La supereminente grandeza de Su poder que operó en él, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, lo puso sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

El apóstol Pablo oraba: Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. (Efesios 3:14-19).

¡PARA QUE SEAMOS LLENOS DE TODA LA PLENITUD DE DIOS! Cristo es el reflejo de la gloria de Dios y ahora habita en nosotros y cuando permitimos que esa nueva vida se transborde y florezca por nosotros, entonces se desbordan esos ríos de aguas vivas que profetizó Jesucristo que saldrían de nuestro interior.

Pablo oraba también por conocer más el poder de su resurrección. Hay poder en aquel que fue levantado victorioso de entre los muertos.

¡Aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios! (2 Corintios 13:4).

Cristo está vivo, y vive en ti y en mí, ahora sus ojos son nuestros ojos, su boca es nuestra boca, su mente es nuestra mente y su corazón ahora es el nuestro. Cristo VIVE EN NOSOTROS POR EL PODER Y LA GRACIA DE DIOS.



 Si deseas recibir nuestras publicaciones directamente en tu dirección de e-mail o contactarnos escríbenos a: mirasoloadios@live.com

martes, 23 de agosto de 2016

NADA PUEDE SEPARARNOS DEL AMOR DE DIOS.‏ DE JOSEPH PRINCE



Romanos 8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

El pastor Marc de nuestra congregación mandarín solía sufrir de cierto problema de salud antes de ser cristiano. El doctor le había dicho a él que tendría que tomar medicamentos de por vida. Él también tenía una gran deuda financiera. Pero cuando se apropio de la enseñanza de que él es un amado de Dios, él la creyó por completo. Él también creyó que nada podía ser más grande que el amor de Dios por él.

Hoy el pastor Marc está libre de toda medicación, y ha sido completamente liberado de toda deuda. Dios hizo que él triunfara sobre la enfermedad y la deuda porque él no podía ser derrotado mientras supiera que él es un amado de Dios.

Tribulación, angustia, persecución no puede detener al amor de tu Padre celestial de trabajar en tu favor. Su amor por ti es más grande y más fuerte que cualquier situación financiera, que cualquier problema marital o de salud. Y cuándo el corazón de amor de Dios se mueve a tu favor, Él abre puertas que nadie puede cerrar y abre caminos donde parece que no los hay.

Incluso durante tiempos en donde estamos creciendo o aprendiendo, encontraras que el justo jamás es desamparado. El Rey David dijo: "Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan" (Salmos 37:25). Entonces, ¿puede el hambre o la recesión detener el amor de Dios de proveer para sus amados? no, entonces no pienses “yo debo proveer para mi familia porque si no, ¿quién va a tomar cuidado de ellos? ¿cómo van a sobrevivir? Dios quiere que sepas que Su amor continuara proveyendo abundantemente para ti y para tu familia.

¿Y qué hay acerca de enfermedades mortales como la gripe aviar o la enfermedad de las vacas locas, o desastres naturales como tsunamis y terremotos, o las bombas terroristas? Amigo mío, estas cosas no pueden devorarte porque Su amor te protege. Tu disfrutaras de Su protección cuando sepas que tu eres Su amado.


A causa que el amor de Dios es más grande que todo lo que el mal pueda tramar, somos más que vencedores por medio de Cristo que nos ha amado (Romanos 8:37). Siempre ganamos en las batallas de la vida no por nuestro amor hacia Él, si no por causa de Su amor hacia nosotros.


domingo, 21 de agosto de 2016

Desde “la liberación” hasta el lugar en que “ningún mal pueda tocarte”. De Joseph Prince




Job 5:19 En seis tribulaciones te librará. Y en la séptima no te tocará el mal.

Dios te librará de todas tus tribulaciones (Salmos 34:19; 2 Timoteo 4:18). Pero la liberación de hecho no es la mejor opción que Dios tiene para ti porque eso implica que estás en un problema. Lo mejor que Dios tiene para ti es un lugar donde ningún problema o mal puede tocarte. Y con su ayuda, vas a llegar a ese lugar porque la Biblia dice: “En seis tribulaciones te librará. Y en la séptima no te tocará el mal”.

Salmos 34:19 Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.
2 Timoteo 4:18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Esto no significa que Dios solamente te librará seis veces, esto significa que debes mantenerte creyendo las promesas de Dios por protección, y después de algún tiempo llegarás a un lugar donde el mal no pueda tocarte.

Entonces, cuando tus problemas vengan, Dios no quiere que te desalientes. Él quiere que sepas que eso es solamente el diablo tratando de robarte la Palabra de tu corazón. El diablo está temeroso de que la Palabra de Dios permanezca en tu corazón porque él sabe que ella te guiará a ese lugar donde el mal no puede tocarte. Esto es el por qué el viene inmediatamente a robar la Palabra de Dios de tu corazón.

El hará esto diciéndote "Mira tu hijo está enfermo, ¿dónde está Dios?" no debes responder diciendo: "Bueno supongo que esto no funciona, quizás las promesas de Dios de liberación no son para mi familia". ¡No! tu debes continuar permaneciendo firme en las promesas de Dios. Di: "Esta influenza en mi hijo no va a permanecer. Dios me promete liberación y Él librará a mi hijo.

Entonces voy a vivir una vida creyendo Sus promesas de liberación porque Su Palabra es verdad. Y voy a llegar a un lugar donde ningún mal pueda tocarme ni a mi, ni a mi familia.

Amado, incluso si al siguiente momento te golpeas el pie contra algo muy duro, no te desalientes y te preguntes por qué Dios no protegió tu pie. El diablo ha querido causarte un daño más grande, pero gracias a Dios que no pudo porque Dios está cuidando de ti. Mantente firme en Sus promesas hasta que llegues a ese lugar donde el mal no pueda tocarte.


Permanece en Mi Palabra
De Joseph Prince

Juan 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Cuando el enemigo intenta robarte (Juan 10:10) ¿qué piensas que va a buscar como objetivo principal? ¿qué piensas que es la cosa más valiosa e importante que él quiere robar de ti? de acuerdo con Jesús, es la Palabra de Dios (Marcos 4:14-15).

Esto es lo que el enemigo busca porque él no quiere que la Palabra de Dios haga raíz en tu corazón y produzca toda clase de buen fruto en tu vida. Él sabe que antes de que pueda robar tu salud, tu gozo, tu paz y provisiones, tendrá que robar la Palabra de Dios de ti. Sin la Palabra de Dios guiando tu vida, él puede hacerte creer toda clase de mentiras y robarte.

Es por esto amado, qué yo te aliento a que retengas la Palabra de Dios de su gracia que has escuchado. Estúdiala, entiéndela, guárdala cerca de tu corazón y háblala sobre tu vida. Mantente recordando el evangelio de su gracia que está en las Escrituras, en sermones, en libros o artículos que están llenos de Jesús y que hablen de su obra finalizada.

No digas: “ya he escuchado esto antes”, no, mantente escuchándola y escuchándola permite que ella se arraigue profundamente dentro de ti, permite que ella te edifique y te haga sentir seguro de la fidelidad de Dios en tu vida y así estarás cada día mas caminando en esa rica herencia que tienes en Cristo.

Salmos 91:3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
91:4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
91:5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
91:6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
91:7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;

Mas a ti no llegará.

Si deseas recibir nuestras publicaciones directamente en tu dirección de e-mail contáctanos en:mirasoloadios@live.com


sábado, 20 de agosto de 2016

Papi, Dios- El corazón revelado del Padre. Joseph Prince (Audio)

Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!



Si deseas recibir nuestras publicaciones directamente en tu dirección de e-mail contáctanos en:mirasoloadios@live.com

viernes, 19 de agosto de 2016

Qué es para Dios una oración ferviente? Joseph Prince

La siguiente es una traducción simultánea de una enseñanza de Joseph Prince. Dios les bendice! Shalom!

En Cristo,

Claudia Juárez Garbalena





jueves, 18 de agosto de 2016

DIOS ESTÁ CONTIGO SOSTENIENDOTE. JOSEPH PRINCE (Audio)



Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Es fácil decir: “¡alabado sea el Señor! ¡Aleluya!” cuando los tiempos son buenos. Es fácil creer que Dios nos ama cuando estás en la cima de la montaña disfrutando del brillo del sol, pero ¿qué pasa cuando estás abajo, en el valle de sombra de muerte y te rodean tus enemigos?

Quizás hoy, tú estés en este valle con problemas en tu matrimonio, financieros o un problema físico y te estás preguntando “¿dónde está Dios?”

Amigo mío, Él está ahí contigo. El Dios de los valles te dice así: “no temas, porque estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

Cuando el rey Josafat fue rodeado y sobrepasado en números por sus enemigos, el Espíritu del Señor vino sobre Jahaziel y le dijo al rey: “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos…No habrá para qué peleéis vosotros en este caso: paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová estará con vosotros (2 Crónicas 20:14-17).

Lo que hizo el rey Josafat en seguida fue brillante. El actuó con sabiduría de lo alto. En vez de poner su ejército al frente, puso adoradores al frente y, ¿que cantaban los adoradores? ellos cantaban sobre el amor de Dios por ellos (2 Crónicas 20:21-23) “Alabado sea el Señor por su amor que permanece para siempre, y Dios finalmente destruyó a sus enemigos”.

Amado, no son las tribulaciones lo que te hace fuerte, sino la forma en que respondes a esas tribulaciones. El diablo quiere que respondamos preguntándonos “¿dónde está Dios?” pero Dios quiere que respondas con fe en Su amor por ti. Somos más que vencedores no por nuestro amor por Él si no porque Él nos ha amado (Romanos 8:37).


Entonces cualquiera que sea tu valle hoy, no temas. Dios está ahí contigo fortaleciéndote y sosteniéndote. Simplemente canta Su amor por ti y deja que Él pelee esa batalla por ti.


miércoles, 17 de agosto de 2016

COMPASIÓN CON ACCIÓN. De Joseph Prince




Lucas 7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.

No hay dificultad, no hay reto o prueba que enfrentes hoy con la cual el Señor Jesús no pueda identificarse. En el momento que experimentamos una dificultad, justo ahí,  ya que "Él fue tentado en todo conforme a nuestra semejanza" (Hebreo 4:15) él la siente también y es capaz de comprender tu debilidad.

La compasión de Jesús por ti es la misma compasión que él sintió por la viuda de Naín cuando él vio el cuerpo muerto de su único hijo siendo cargado a las puertas de la ciudad para ser enterrado (Lucas 7:11-15). Debió ser terrible para ella experimentar la muerte de su único hijo después de haber experimentado la muerte de su marido, que horrible sentimiento de quedarse sola en el mundo, sin ningún sentido por la vida y sin ningún apoyo, cuando Jesús la vio fue movido con compasión y le dijo “no llores”.

Algunos líderes religiosos podrían también ser movidos a aproximarse a ella pero solo para decirle "mira hermana algo está terriblemente mal, tu esposo ha muerto. Ahora tu hijo también ha muerto, debes encontrar qué es lo que está mal. Mejor que le preguntes a Dios qué pecado has cometido y te arrepientas. Quizás hay una maldición en tu vida que necesite ser rota".

¿No es maravilloso que Jesús no extendió más confusión o condenación hacia ella? él solo extendió su compasión hacia ella y le dijo “no llores”. El mismo Jesús también viene a ti cuando estás en los momentos de más dificultad y te dice "no llores".

La compasión y comprensión de Jesús no se detiene ahí para decir "oh pobrecita, siento tanto lo que te pasó". No, su compasión lo moverá a él a darte el milagro que necesitas en tu vida, por esta razón él resucito al hijo de la viuda volviéndolo a la vida!


Amado, descansa en la verdad de que aquel que está sentado a la diestra del Padre entiende por lo que estas atravesando y comprende tu debilidad. La compasión de Jesús hacia ti hace que él respire vida en tu situación muerta y que la haga cambiar para tu bien.

Traducción: Claudia Juárez Garbalena

ROMANOS 14 (THE MESSAGE):


martes, 16 de agosto de 2016

USTED ES JUSTO AHORA. Por Victor Paul Wierwille

Capítulo 8 de
"La Biblia me lo dice"




Muchos creyentes renacidos están espiritualmente vencidos en esta vida debido a la conciencia de pecado. Ellos han sido salvos, pero Satanás viene a sus mentes y les dice que no son lo suficientemente buenos para la salvación por la gran cantidad de años que ha vivido en pecado. Este antagonismo y derrota espiritual viene cuando una persona no se da cuenta de lo que le ha sido dado por Jesucristo. Cuando una persona se hace cristiana, legalmente es hecha justa en Cristo.
      
¿Qué es la justicia?  La justicia es la justificación dada por Dios mediante la cual una persona está ante Dios sin ninguna conciencia de  pecado, culpa o defecto Romanos 8:33 dice: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica”. La justicia es algo que Dios imparte; es algo que Dios le dio cuando usted fue renacido, cuando usted confesó con su boca al señor Jesús y creyó que Dios le levantó de los muertos (Romanos 10:9-10 “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.)

Aunque los creyentes reciben la justicia cuando ellos renacen, muchas personas por falta de enseñanzas piensan todavía que son indignas de recibir la bondad de Dios. Esta creencia satánica continúa penetrando más y más en el subconsciente de sus mentes. Si el ser digno de Dios, dependiera de mi propia fuerza, yo sería un gran fracaso. Sé que soy débil en mi mismo, pero Cristo me ha hecho digno. Por lo tanto, no importa cómo yo me sienta o lo que mi mente endeble me diga, soy fuerte y en él soy digno.
        
Desde que el hombre fue creado, él ha tratado de elaborar su propia justicia y ha tratado de hacer la clase de obra que le haría a sí mismo parecer bueno a los ojos de Dios. El clamor básico del corazón del hombre es ser justo delante de Dios; tantos cristianos hacen toda clase de obras para obtener justicia, tal como confesar sus pecados, enseñar clases dominicales y guardar los diez mandamientos. Y sin embargo estas buenas obras no hacen a una persona justa. La justicia se obtiene de Dios por medio de la fe de Jesucristo.

Filipenses3:9:
Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley,
sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe [creencia].

 Sus lágrimas, su afán y todas sus oraciones —sus buenas obras— no le serán de provecho. La justicia no es por la cruz que usted lleva, sino por la cruz que Jesucristo llevó por usted. La justicia de Dios es dada a todo creyente, no por obras, sino por la gracia de Dios que es favor divino.  

2 Corintios 5:21:
Al que no conoció pecado [Jesús], por nosotros lo hizo [Dios] pecado,
para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

 Dios hizo a Jesucristo pecado por nosotros. Jesús, que no conoció pecado, llevó nuestros pecados sobre sí mismo para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Cristo Jesús. Todo lo que Adán perdió en la caída, Jesucristo lo obtuvo nuevamente para el creyente cuando murió sobre la cruz (1 Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”). Jesucristo, que no conoció pecado, por nosotros fue hecho pecado para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios.
       
Hoy ya no es cuestión del problema del pecado. El problema del pecado fue resulto en Jesucristo. Lo que queda es el problema del pecador. Un pecador cuando acepta Jesucristo como señor debe renovar su mente para creer la Palabra que él es justo, y como un hijo de Dios él no tendrá más que preocuparse, temer o sentirse indigno.  El simplemente tendrá confianza de que es digno por medio de Cristo Jesús.
        
Muchas  denominaciones han enseñado erróneamente que una persona puede ser justa un minuto e injusta al minuto siguiente; y que sí esa persona no se vuelve justa otra vez antes de su muerte, perderá el cielo y terminará en el infierno. Esto no es verdad. Cuando Dios nos hizo justos en Cristo Jesús hace más de mil novecientos años, nada tuvimos que ver con el asunto. Cuando el Espíritu de Dios en Cristo es nacido dentro de nosotros, somos en ese momento y para siempre justos. Nosotros recibimos la naturaleza de Dios la cual nos hace justos en ese mismo momento.

Romanos 3:22-25
La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo,
para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

siendo justificados gratuitamente por su gracia,
mediante la redención que es en Cristo Jesús,

a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre,
para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto,
en su paciencia, los pecados pasados.

Usted no puede y yo no puedo ganar esta justicia. Dios en Cristo Jesús fue hecho justicia para usted hace más de mil novecientos años. Así que, ¿por qué dice todavía: “soy una persona injusta” si usted es renacido?

1 Corintios 1:30
Mas por él [Dios] estáis vosotros en Cristo Jesús,
el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación,
santificación y redención.
      
Usted no es una persona injusta si es nacido de Dios pues ha sido hecho justo; le ha sido dada sabiduría; ha sido santificado y ha sido redimido. Esto es lo que llamo un evangelio de liberación. Ni usted ni yo por nuestros propios esfuerzo podemos lograr esto; esto nos ha sido “hecho”, hecho para nosotros.

Romanos 5:8
Mas Dios muestra [introdujo favorablemente] su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
       
Cristo murió por nosotros, no cuando éramos lo suficientemente buenos, sino cuando éramos lo bastante malos para necesitar de él. Y al hacernos justos, Jesucristo también nos eximió de tribulación futura.

Romanos 5:9
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre,
por él [Cristo] seremos salvos de la ira.
      
Cuánto amo enseñar este evangelio de liberación y justicia. Cuando sepa que es justo en él, crea. Cuando usted cree la Palabra de Dios, sabe que su vida está en él; entonces ningún miedo, preocupación y culpa puede frustrarle y derrotarle. Para un creyente no hay necesidad, no hay pobreza, no hay enfermedad, no hay derrota porque éstas fueron superadas por medio de Jesucristo. Usted  puede ser liberado hoy de su servidumbre con sólo creer la Palabra de Dios. Debe tener confianza en Dios.

1 Juan 3:20-21
Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón
es Dios, y él sabe todas las cosas.
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.

En tanto el corazón del hombre, su ser más intimo, lo esté condenando o acusando por cualquier razón, no puede obtener respuestas a sus oraciones porque no tiene confianza hacia Dios. El no puede creer y aceptar las simples promesas de la Palabra de Dios. Aquellos que son justos en Cristo Jesús y que saben que son justos no tienen razón alguna para temer. Pueden tener confianza hacia Dios y por lo tanto pensar y vivir victoriosamente.